THE MONUMENT VALLEY, ARIZONA, USA

THE MONUMENT VALLEY, ARIZONA, USA
La magnificencia del paisaje en The Monument Valley, la belleza del entorno, las reminiscencias de un pasado de tantos y tantos viajeros que cruzaron el Far West, protagonizando aventuras míticas entre las tribus indias y buscando un futuro mejor...Y al igual que esa ruta invita a seguir hasta más allá del horizonte, hasta el infinito, el Monument Valley, suscitando mil experiencias viajeras y recuerdos, se convierte en el icono de este blog que pretende rememorar las emociones y experiencias del conocimiento de nuevas tierras, nuevas culturas y nuevas gentes. Sin descartar que invada la nostalgia evocando vivencias personales de épocas ya pasadas pero nunca olvidadas.

martes, 7 de enero de 2014

LA PIEL DE TORO: DEL CABO DE GATA, EN ESPAÑA, AL DE SAN VICENTE, EN PORTUGAL. (IV) DE LA COSTA DE LA LUZ HASTA EL ALGARVE PORTUGUÉS, CON DESTINO FINAL EN LAGOS



El Algarve (del árabe الغرب al-Garb, el oeste o el occidente) es la región más meridional de Portugal continental. Su capital es Faro. El Algarve es la región más visitada de Portugal. Más de 9 millones de turistas extranjeros visitan el Algarve todos los años.

Etimología

«Algarve» proviene de al-Garb (el Occidente, referido por antonomasia a garb al-Andalus (en árabe: غرب الأندلس), nombre que significa literalmente «el occidente de al-Andalus», y que correspondía con la zona más occidental de al-Ándalus, lo que actualmente es el sur de Portugal.

 

Historia

La región fue intensamente islamizada y aunque nunca tuvo la relevancia de la zona sur de al-Ándalus, fue el centro más importante de la cultura, ciencia y tecnología islámicas en tierras del actual Portugal. La ciudad de Silves fue su principal centro cultural, y con la caída del Emirato de Córdoba, ésta constituyó en 1027 la taifa de Silves, que ocupaba la parte oeste del actual Algarve, mientras que en el resto de la región se creó la taifa del Algarve.
La región fue absorbida por la Taifa de Sevilla, durante el reinado de al-Mutadid, rey que heredó la política expansionista de su padre Abú al-Qasim. En 1051 Sevilla se anexionó la taifa del Algarve y en 1063 la taifa de Silves. Tras la invasión almorávide se produjo una nueva
unión de al-Ándalus que terminó en 1145, cuando los reinos de taifas volvieron a resurgir. La taifa de Silves se extendió entonces al centro del Algarve mientras que el extremo oriental fue ocupado por la taifa de Huelva.
En 1150 se produjo una nueva unión de al-Ándalus bajo los almohades. Con la desintegración del imperio almohade la zona del actual Algarve formó parte de la taifa de Niebla, gobernada por Ibn Mahfot, donde permaneció hasta la conquista portuguesa. El rey Sancho I de Portugal conquistó efímeramente la ciudad de Silves en 1189 (de ella se decía que era diez veces mayor que Lisboa), pero no fue hasta 1249 cuando el rey Alfonso III de Portugal conquistó definitivamente el Algarve proclamándose entonces rey de Portugal y el Algarve.
Tras el tratado de Badajoz, en 1267, la posesión portuguesa del Algarve fue reconocida por el Reino de León y por el Reino de Castilla. El Reino del Algarve formó parte del reino de Portugal, lo que no supuso para la región ningún tipo de autonomía. El nombre oficial del reino fue frecuentemente llamado «Reino de Portugal y de los Algarves» o Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve, pero nunca constituyó un reino separado de hecho, aunque sí lo fuera de derecho, conocido como Reino de Algarve. Con la proclamación de la república portuguesa en 1910 el reino del Algarve dejó de existir.
En 1807, cuando el general Junot dirigió la invasión del norte de Portugal, el Algarve fue ocupado por las tropas españolas de Manuel Godoy, que fueron expulsadas al año siguiente durante la rebelión de Olhão.

 

Geografía

El Algarve abarca 4960 km² y alberga una población aproximada de 420.429 habitantes de forma permanente (en 2007), lo cual arroja una media de 76 habitantes por km². La población se incrementa en alrededor de un millón de personas más en la temporada alta de verano, cuando se alcanza la mayor afluencia de turistas. El punto más alto se alcanza en el pico da Fóia, que se eleva 902 msnm y está situado en la Sierra de Monchique. Otros accidentes geográficos son la ría Formosa, que forma una reserva natural de 170 km², en la que se pueden observar cientos de especies de pájaros, y varias islas e isletas.
La longitud de su línea costera es de aproximadamente 155 km, cincuenta de los cuales se extienden desde el cabo de San Vicente (el punto más suroccidental de Europa) hacia el norte y el resto desde este mismo punto al este. La costa destaca por sus cuevas y grutas abiertas en la roca caliza, especialmente en los alrededores de Lagos, las cuales son accesibles en lanchas. Existen también muchas playas como la de Albufeira, Quarteira, Vilamoura, Praia da Rocha, Lagos, Armação de Pêra, Alvor, Monte Gordo, Tavira y Sagres.
El Algarve limita al norte con la región del Alentejo (subregiones del Alentejo Litoral y Bajo Alentejo), al sur y al oeste con el Océano Atlántico, y al este con el Río Guadiana, que marca la frontera con España. La capital de la región es Faro.
Además de ésta, también tienen categoría de ciudad las poblaciones de Albufeira, Lagoa, Lagos, Loulé, Olhão, Portimão, Silves, Tavira, Vila Real de Santo António y Quarteira.

 

Relieve

El relieve del Algarve está caracterizado por las suaves colinas atravesadas por valles. Las principales zonas montañosas son la sierra de Monchique y la sierra de Caldeirão.
Sierra de Monchique
En la sierra de Monchique, que se encuentra situada al oeste del Algarve, está el pico da Fóia que con 902 msnm es el punto más alto del Algarve y uno de los más destacados de Portugal. Debido al clima tropical sub-húmedo de la región, el mes de marzo tiene un promedio de precipitación anual de entre 1000 y 2000 mm, que combinado con temperaturas suaves, permite una rica y variada vegetación, entre ellos el roble de Monchique, la adelfeira, el castaño, el quejigo o el roble albar.
Sierra de Caldeirão
La sierra de Caldeirão está situada en el sector noreste del Algarve en la frontera entre la costa y las llanuras del Bajo Alentejo. Es parte de un antiguo macizo, está compuesto principalmente de pizarra-grauvaca, roca que origina suelos finos y poco fértiles. Su punto más alto se encuentra en el Bajo Alentejo, cerca de la frontera con el Algarve, y alcanza los 580 m de altitud, las localidades de Tavira y Loulé poseen varios puntos en los que se sobrepasa los 500 m. La sierra constituye una barrera para el paso de los vientos fríos del norte y la depresión del noroeste, contribuyendo a la existencia de un clima mediterráneo en la costa del Algarve, con bajas precipitaciones anuales y temperaturas suaves en invierno. Las máximas precipitaciones se alcanzan en el oeste, en las zonas altas del municipio de Loulé donde se alcanzan los 800 mm anuales, y van descendiendo a medida que nos acercamos al Guadiana, hasta llegar a precipitaciones inferiores a 500 mm anuales en el nordeste del Algarve.

 

Turismo

El Algarve dispone de bellísimas playas y paisajes naturales, siendo la más turística de las provincias portuguesas. Dos de los mayores complejos turísticos de Europa se encuentran en el Algarve: se trata de Vilamoura, junto a la playa de la Falésia (concelho de Loulé), y de

 

Agricultura

El higo, la almendra y la algarroba son productos agrícolas tradicionales dignos de mención. La producción de aguardiente de madroño e incluso de corteza, principalmente en las regiones del nordeste del Algarve, son otras manufacturas tradicionales.
( De Wikipedia y otras fuentes)
Coincidiendo con el Día de Nochebuena, nuestro propósito viajero era salir de Conil de la Frontera, llegar al aeropuerto de Sevilla para recoger a una pasajera (nuestra hija Katia que llegaría desde Valencia) y seguir viaje hasta nuestro destino final en el Algarve portugués, concretamente en la ciudad de Lagos.
Así pues, tomamos a media mañana la autovía A-4 en dirección Sevilla, sin continuar por la autopista de peaje (muy cara: 7’30 € por 35 kms), haciéndolo por la N-IV, que aun muy transitada permitía gozar del paisaje pleno de grandes cortijos, y bordear Xerez de la frontera, Cuervo y Los Palacios, hasta alcanzar una de las circulares de Sevilla que enlaza con la A-4, hasta el aeropuerto de San Pablo.
La escasez de gente en el aeropuerto –era mediodía— denotaba la celebración de la Nochebuena, aunque nos permitió una rápida salida en dirección a la autovía A-49, que era la vía de desplazamiento hacia el oeste, bordeando Bollullos Par del Condado, la propia Huelva capital, pasando por el norte de Cartaya, para llegar a la fronteriza Ayamonte, con bellas vistas sobre la otra orilla, la portuguesa de Vila Real de Santo
Antonio, y especialmente de la zona ancha –casi desembocadura— del río Guadiana, que hace de divisoria y frontera entre España y Portugal más de un centenar de kilómetros.
Antes de Huelva, resultó interesante reparar en el río Tinto, así denominado por el color rojizo de sus aguas, consecuencia de los yacimientos cupríferos que antaño se explotaban en sus zonas altas.
Y sobrepasado Ayamonte, al entrar en Portugal por la A-22, nos llegó la primera incidencia, porque aunque sabíamos que en el país luso casi todas las autovías y autopistas eran de peaje, no teníamos ni la más
remota idea sobre cómo funcionaba el llamado “portagem electrónico” (peaje electrónico).
Poco hubimos de esperar, porque en la primera área para obtener la viñeta o el registro de peaje, comprobamos después de muchos intentos con diferentes tarjetas de crédito que los aparatos no funcionaban. Al menos conseguimos por el interfono saber que debíamos detenernos en la primera área de servicio y allí pagar el peaje.
Lo que hicimos, aunque nos sorprendió que el peaje hubiera de ser para un trayecto concreto, especificando días de uso y matrícula del coche, y pagando una suma algo cara, porque para 135 kms. por tres días desembolsamos casi 21 Euros.
Lo más curioso de la autovía de peaje es que cada diez kilómetros más o
menos aparecían a la derecha unos paneles azules especificando el importe para cada clase de vehículos, y pocos metros después estaba emplazado sobre la autovía una especia de puente de vigas metálicas, en las que aparecían multitud de focos y cámaras, como para fotografiar cada vehículos en todas las direcciones. Y la suma de los peajes (taxas) era inclusive superior a lo que habíamos pagado de forma global en “pre-pagamento”.
Entre unas cosas y otras, advertimos al menos la ventaja de evitar detenciones para el pago, aunque el sistema tenía sus riesgos, porque si se introducían los datos de la tarjeta de crédito, a ella se iban cargando los importes sucesivos de cada tramo. Y si la eficacia en el funcionamiento de los instrumentos era la que habíamos experimentado a la entrada, más bien podía temerse un caos abusivo en cargos a la tarjeta.
Estaba lloviznando y soplaba fuerte ventarrón de frente (nos dirigíamos hacia el oeste), por lo que apenas si reparamos en las indicaciones ruteras de las poblaciones como Olhao, Faro, Vilamoura, Silves, etcétera, hasta que sobre las siete de la tarde, bajo una lluvia fuerte y racheada, llegamos a Lagos y comenzó la pequeña odisea de hallar el apartamento suite que teníamos reservado en Praia de Donna Anna,
pues aún anunciando se como situado antes de Praia da Ponta da Piedade, no era fácil adivinar el itinerario, y hasta el GPS se perdía en calles que no reconocía.
Por fin, y de casualidad, como casi siempre suele acontecer, hallamos nuestro edificio, pero allí se indicaba que la recepción o check-in era en otro lugar “a unos 200 metros”, pero sin plano o mapa indicador, lo que motivó que caminando nos choparamos y al fin hallaramos la oficina en la que se nos facilitó la documentación y llaves.
El acceso al edificio de apartamentos suite (de presencia señorial y en emplazamiento privilegiado, casi frente al mar) resultó accidentado, porque el garaje parecía estar concebido para bicicletas, tal era su estrechez y la dificultad de maniobra, y de ello quedó buena muestra en la chapa de nuestro automóvil y en una columna…
El apartamento era en verdad espléndido, y estaba ya absolutamente preparado, con la climatización en funcionamiento, todos los elementos de la cocina en perfecto estado, el amplio salón bien dispuesto, y hasta comprobamos que el baño bien dotado y con jacuzzi, ofrecía su piso térmico. Era al menos una compensación a los enojos producidos por la búsqueda del lugar y el acceso al garaje.
Pero…era Nochebuena, no había ningún alimento que echarse a la boca,
excepto unos croissants para el desayuno, por lo que hubimos de acercarnos al casco urbano de Lagos en búsqueda de la Cena de Nochebuena.
La noche estaba cerrada, con lluvia y fuerte viento, por lo que recorrer la zona de Lagos cerca de la Marina se convirtió en casi una pesadilla, pues las calles estaban vacías, y los restaurantes y bares todos cerrados. Por fin en una gasolinera se nos indicó alguna posibilidad y tuvimos la fortuna de hallar abierto un restaurante con buena pinta en el que, pese a ser tarde (8’45 pm) para Portugal pudimos acceder a una muy buena cena, regada de un buen vinho verde portugués, y que se compuso de una espetada de lulas y gambas (brocheta de calamares y gambas) un bacalhau ao modo algarvío (bacalao al estilo algarvío) y una salada de vegetais romaos (ensalada verde bien acompañada) que culminaron con una buena crema quemada y una copa de bagaço (aguardiente) portugués.
Habíamos conseguido no solamente alimentarnos bien, sino gozar de
delicias culinarias, así que retornamos a nuestro apartamento suite, en le que un cálido ambiente nos permitió visionar el programa navideño de la televisión portuguesa, mientras un licorcillo servía para nuestro brindis.
Estábamos celebrando la Nochebuena en Portugal, en el Algarve, en un magnífico alojamiento, con la mejor de las compañías posibles –la familia—y así el espíritu fue llenándose deseos efluvios de cariño y ternura que nos invaden en la Navidad, llevándonos al descanso más relajado y feliz.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

viernes, 3 de enero de 2014

LA PIEL DE TORO: DEL CABO DE GATA, EN ESPAÑA, AL DE SAN VICENTE, EN PORTUGAL. (III) LA GADITANA COSTA DE LA LUZ Y EL CAMPO DE GIBRALTAR, CON VISTAZO A LA COLONIA



La Costa de la Luz está conformada por la costa española del Golfo de Cádiz. Es una región del suroeste de Andalucía que se extiende por las zonas costeras de las provincias de Huelva y Cádiz, desde la desembocadura del Guadiana hasta Tarifa.

Destaca el turismo nacional y también es destino para extranjeros, franceses, ingleses y alemanes principalmente. El crecimiento urbanístico de algunas zonas del litoral ha dejado beneficios económicos, pero también episodios de especulación y agresiones medioambientales.

Dispone de una oferta turística bastante relevante de plazas hoteleras y de ocio, tanto de sol y playa, como rural, gastronómico y cultural, campos de golf, parques acuáticos y puertos deportivos.
Destaca la belleza de sus espacios naturales protegidos:
Doñana, Bahía de Cádiz, acantilado y marismas de Barbate, del Tinto y del Odiel, flecha de El Rompido, Laguna de El Portil, Marismas de Isla Cristina, etc. así como destinos importantes para el turismo cultural, como Baelo Claudia, cabo Trafalgar o los Lugares colombinos como el Monasterio de La Rábida, Palos de la Frontera y Moguer.

Las playas de la Costa de la Luz suelen estar formadas por interminables dunas conformadas por finos arenales y plantas autóctonas, escoltadas en algunas ocasiones por pinares. El nombre le viene dado por una luz vivísima que resalta la pulcritud de las calles, el encalado de los muros, el dorado de las dunas y el reflejo del mar.


(De Wikipedia y otras fuentes)


El Campo de Gibraltar es una comarca española perteneciente a la provincia de Cádiz, situada en el extremo sur de Andalucía. Recibe su nombre del peñón de Gibraltar, y es el territorio más meridional de la Península Ibérica y, por tanto, de la Europa continental.

Los municipios que la componen son siete: Algeciras, Los Barrios, La Línea de la Concepción y San Roque, todos ellos situados en el arco que conforma la Bahía de Algeciras, además de Tarifa, principalmente orientada hacia el Océano Atlántico, y Castellar de la Frontera y Jimena de la Frontera, ambos en el interior de la comarca. Es una de las comarcas con más identidad propia de España.
Toponimia
El nombre del "Campo de Gibraltar" proviene del antiguo municipio español de Gibraltar, cuyo núcleo urbano es hoy Territorio Británico de Ultramar. Hasta 1704, el Campo de Gibraltar era simplemente el término municipal de Gibraltar, unos 500 km2 equivalentes aproximadamente a los actuales municipios de Algeciras, San Roque, Los Barrios y La Línea de la Concepción. Tras la toma de Gibraltar por tropas anglo-holandesas en 1704, durante la Guerra de Sucesión Española, y su posterior cesión, en 1713, a Gran Bretaña, los anteriores habitantes de Gibraltar se asentaron permanentemente y crearon las primeras poblaciones: Algeciras, San Roque y Los Barrios, las cuales durante varios años siguieron considerándose oficialmente
como parte del término municipal de Gibraltar. No fue hasta 1759 cuando cada una de ellas se constituyó como municipio diferenciado.

Situada en el extremo occidental de la Cordillera Penibética, se extiende desde las estribaciones del Macizo del Aljibe hasta el Estrecho de Gibraltar, poseyendo la mayor extensión de costas de toda Andalucía y siendo la única que está bañada por el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo.
Relieve
Las sierras del Campo de Gibraltar ocupan todo el eje central de la comarca y aunque no alcancen grandes alturas sí llegan a adquirir una fuerte pendiente en su encuentro con la costa dando lugar a la formación de abruptos acantilados. Las mayores alturas se presentan en el interior de la comarca, alrededor del pico del Aljibe y en la sierra del Bujeo.

Enmarcando las sierras campogibraltareñas se encuentran las vegas de los principales ríos, Palmones-Guadiaro al este y Barbate al oeste.

Hidrología 

La parte occidental de la comarca desde aproximadamente la ensenada de El Tolmo pertenece a la cuenca hidrográfica atlántico andaluza mientras que la zona oriental pertenece a la cuenca hidrográfica mediterráneo andaluza. La orografía de la comarca condiciona la naturaleza de las corrientes fluviales presentes en la zona. La gran pendiente en la zona del estrecho sólo permite el mantenimiento de cauces cortos estacionales mientras que las zonas oriental y occidental del estrecho dan posibilidad a la existencia de ríos de mayor tamaño. En el occidente del Campo de Gibraltar existen varios ríos de mediano cauce como el río de la Vega o el río Jara aunque la mayor parte del territorio en esta zona está regado por afluentes del río Almodóvar. La zona oriental posee ríos de mayor tamaño y cauce nacidos todos ellos en las sierras del Aljibe y en la Serranía de Ronda. Los ríos Guadiaro, Guadarranque, Hozgarganta y Palmones de largo recorrido tienen varios embalses que abastecen de agua potable a la población comarcal.  

Costas 

Los flancos oriental y occidental de la costa campogibraltareña se caracterizan por la escasa elevación del terreno y la consiguiente formación de playas. En este sentido el litoral que parte desde la ciudad de Tarifa hasta el límite con el término municipal de Barbate y desde la ciudad de La Línea hasta el límite con Manilva está formado por playas de fina arena y gran anchura salvo en zonas puntuales como Punta Camarinal, Punta Paloma, Punta Carbonera y Punta Chullera donde se forman cabos. La zona del Estrecho, desde Punta Carnero hasta la Punta de Tarifa, está formada por zonas de acantilados debido a la proximidad de las sierras. La Bahía de Algeciras ha perdido hoy día la mayor parte se sus referentes litorales por la ocupación humana de la ribera. En general el arco de la bahía está formado por zonas bajas ocupadas por playas de poca anchura debido a la fuerte pendiente que presenta el lecho marino.



Medio natural
En cuanto a la fauna destaca especialmente el paso de aves a través del Estrecho de Gibraltar durante sus migraciones anuales. La fauna local es especialmente rica en aves por la diversidad de hábitats presentes así como de grandes mamíferos, principalmente ciervos, corzos y jabalíes. En la costa abundan en gran cantidad y en número de especies los cetáceos (cachalotes, rorcuales, orcas) y delfines, especialmente en las zonas próximas al litoral Tarifa-Algeciras.

Son varios los espacios naturales que cuentan con protección por parte de las administraciones en el área del Campo de Gibraltar. La mayor parte de su territorio se encuentra bajo alguna figura de protección sobre todo en el extenso Parque Natural de Los
Alcornocales del que participan seis de los siete municipios de la comarca, Tarifa, Algeciras, Los Barrios, San Roque, Jimena de la Frontera y Castellar de la Frontera. Parque Natural del Estrecho de Gibraltar comprende el litoral entre la Punta de San García en Algeciras y el Cabo de Gracia en Tarifa y posee un ámbito marino-terrestre. Estas dos grandes zonas protegidas se ven complementadas con la presencia de los parajes naturales de la Playa de Los Lances en Tarifa, del estuario del Río Guadiaro en San Roque y de las marismas del Río Palmones entre Los Barrios y Algeciras.
Climatología
Se diferencian tres sectores climáticos dentro del territorio que ocupa la comarca. La zona este y sureste presenta un clima mediterráneo subtropical; la zona suroeste mientras posee un clima oceánico mientras que el resto del área posee un clima mediterráneo subcontinental. La temperatura media anual para el conjunto de la comarca se encuentra entre 15-20 °C no existiendo importantes fluctuaciones entre las temperaturas registradas en verano e invierno.
Prehistoria
En el Campo de Gibraltar han aparecido yacimientos arqueológicos relacionados con el paleolítico inferior en casi todos los términos municipales aunque destacan los yacimiento del río Palmones tanto en Los Barrios como en Algeciras que han dado gran cantidad de materiales líticos. El llamado arte sureño es un conjunto de pinturas rupestres datadas en diferentes épocas desde el paleolítico a la edad de bronce agrupadas por el mismo patrón de asentamiento. Existen en el Campo de Gibraltar complejos funerarios de notable interés como la necrópolis de los Algarbes datada en el tercer milenio antes de Cristo en Tarifa.
Edad Antigua
La zona fue habitada por los turdetanos, aunque no se conservan asentamientos de la época es posible que poblaciones turdetanas sean el origen de alguna de las ciudades del Campo. Un yacimiento de la época puede ser la Silla del Papa de Tarifa, construcción probablemente con función religiosa según los patrones observados en otros lugares. Se conoce la existencia de varios asentamientos púnicos de poca entidad a lo largo de la costa; sin duda la ciudad más importante de la época era Carteia, pujante ciudad de Cartago trasladada a la costa desde el cercano Cerro del Prado, su historia se encuentra rodeada de mitología, siendo identificada, aún en la antigüedad con Tartessos. La importancia de la ciudad continúa en época romana articulando toda la economía del círculo del estrecho y del Campo de Gibraltar, así mantiene relaciones con las otras ciudades romanas de la región: Oba, Barbesula, Portus Albus, Iulia Traducta, Caetaria, Mellaria o Baelo Claudia, conectadas mediante la Vía Hercúlea.

La llegada de los pueblos bárbaros trajo el hundimiento de muchas de las ciudades de la zona, de ese modo en 711 cuando los árabes arriban a Gibraltar encuentran Carteia prácticamente despoblada, un año antes Tarif había desembarcado en la Isla de Tarifa y capturado numeroso botín sin ningún tipo de resistencia.
Edad Media
En la Edad Media el Campo de Gibraltar se articula en torno a tres ciudades Al-Yazirat Al-Hadra (Algeciras), Al-Yazirat Al-Tarif (Tarifa) y Ghebel Tarik (Gibraltar), principalmente aunque en el interior de la comarca existían otras ciudades como Samina o Qastalla correspondientes a las actuales Jimena de la Frontera y Castellar de la Frontera. La comarca formó la mayor parte del Taifa de Algeciras hasta que fue anexionado al antiguo Reino de Sevilla y posteriormente al Reino nazarí de Granada, luego volvió a formar un reino independiente de la mano de los benimerines hasta la conquista de la capital por Alfonso XI. De esta época se conservan los castillos
de Jimena, de Castellar Viejo y de Tarifa así como parte del conjunto defensivo de Algeciras. También destaca la presencia de numerosas torres almenaras en toda la costa que advertían de la llegada de piratas o de flotas enemigas tanto por mar como por tierra.

Tras la reconquista, algunas partes de él estuvieron bajo la jurisdicción señorial de la Casa de Medina-Sidonia, propietaria del efímero Marquesado de Gibraltar y de la Casa del Duque de Alburquerque, que poseía Jimena, que le fue arrebatada por la Casa de Medina-Sidonia.
Edad Moderna
Los municipios de La Línea de la Concepción, San Roque y Los Barrios nacieron como consecuencia de la toma de la ciudad de Gibraltar en 1704 por parte de una flota anglo-holandesa, mientras que la ciudad de Algeciras resurgió como consecuencia de este hecho, después de haber sido destruida completamente por los árabes en 1379. En la comarca se vivieron durante el siglo XVIII los Sitios de Gibraltar, intentos infructuosos de España por conquistar la ciudad del peñón y que marcaron las relaciones de las ciudades del Campo con Gibraltar durante siglos; de estos enfrentamientos y los posteriores con el Reino Unido se conservan multitud de fortificaciones, muchas de ellas en muy buen estado de conservación como las existentes en La Línea de la Concepción. Durante el siglo XVIII se produce la independencia de las ciudades de la bahía, así se forman San Roque, Los Barrios y Algeciras, y algo más tarde La Línea. En el interior se encuentran desde la Edad Media Jimena de la Frontera y Castellar de la Frontera igual que en la costa del estrecho ocurre con Tarifa.
Transporte por carretera
El Campo de Gibraltar se encuentra comunicado con la Costa del Sol a través de la autovía A-7, con la Costa de la Luz hasta la ciudad de Cádiz por la N-340 futura E-5 una vez que terminen las obras en su tramo Vejer-Algeciras y con la Campiña de Jerez y Sevilla por la A-381. La comunicación con la Serranía de Ronda tiene lugar mediante la A-405 que además permite la circulación entre las ciudades del interior de la comarca y las del arco de la bahía.
Transporte por ferrocarril
La vía férrea Algeciras-Bobadilla permite el tránsito de personas y mercancías desde las estaciones situadas en Algeciras, Estación de Los Barrios, San Roque-La Línea, Almoraima (Castellar de la Frontera), Estación de Jimena y San Pablo de Buceite.

 Patrimonio histórico


(De Wikipedia y otras fuentes)



Estar en la Costa de la Luz gaditana y no conocerla mejor resultaba inconcebible, y por ello ideamos aprovechar nuestra estancia en Conil de la Frontera para desplazarnos hasta el Campo de Gibraltar y retornar a nuestro alojamiento por la citada costa, bordeandola.

El trayecto elegido para acercarnos a Algeciras fue buscar la autovía A-381, de Xerez a Algeciras, por el interior de la provincia de Cádiz, lo que permite bordear por carreteras locales y autonómicas las ciudades de Medina Sidonia y Alcalá de los Gazules, hasta tomar esa vía rápida –por cierto, con el firme en deficiente estado, lleno de socavones y remiendos--  y alcanzar Los Barrios y la Línea de la Concepción.

Una vez en esta ciudad fronteriza no nos resistimos a llegar hasta Gibraltar, para lo que dejamos nuestro coche aparcado en las cercanías de la verja junto a la Aduana, cruzamos la frontera gibraltareña a pie sin dificultad alguna, y tomamos el autobús línea 5, que nos condujo hasta el centro inicios de la Main Street, calle principal y casi única de la colonia británica que tan a mal traer nos lleva a los españoles.

Lo de visitar Gibraltar fue una idea maliciosa para comprobar todas esas maravillas  
que se cacareaban respecto de la colonia.

Y la realidad no pudo ser más significativa: Había mucha gente, mayoría de españoles y turistas, que parecía habían acudido por simple curiosidad, y por aquello de cruzar una frontera, que llenaban la Main Street y sus tiendas (realmente la calle es un conjunto de tiendas) buscando de todo y por todas partes, y comparando precios, sin reparar en muchos casos que los costes estaban fijados en Libras Esterlinas y no en Euros, y que realmente eran más caros que en España.

Casi a codazo limpio recorrimos esa calle principal, que más bien semejaba Andorra en un día de “puente” en España, y sin ni siquiera detenernos a tomar un café, que resultaba más caro que en España, volvimos a la Linea, para proseguir nuestra jornada.

El puerto de Algeciras y esta misma ciudad ofrecen muy poco atractivo, pero no así la carretera algo tortuosa que conduce hacia el norte, bordeando esa Costa de la Luz.

Llegados a Tarifa, no pudimos menos que situarnos en la fortificación junto al puerto, en la que unos monumentos rememoran la gesta heroica de Guzmán 
el Bueno, en tiempos de Sancho IV el Bravo, cuando sacrificó a su hijo en poder del musulmán antes que rendir la plaza..

Nos sorprendió el movimiento de viajeros en el puerto, por el ferry que comunica la ciudad con Tánger y que propicia que haya cerca unos buenos restaurantes, en uno de los cuales disfrutamos con un muy sabroso arroz meloso de mariscos.

Ya hacia el Norte, resultó obligado llegar hasta Zahara de los Atunes, población simpática y turística, más conocida por la almadraba atunera, y que estaba casi desierta, aunque comprobamos sus magníficas playas y la zona de Atlanterra, ahora en dormición turística.


De ahí a Conil de la Frontera había muy pocos kilómetros, por lo que retornamos a nuestra casa rural de origen de la jornada, en la que después de la cena mantuvimos una nueva tertulia con sus regidores, Paco y Emilia, quienes nos acabaron de ilustrar sobre costumbres y hechos de la zona, y de quienes nos despedimos con el firme propósito de volver.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA