THE MONUMENT VALLEY, ARIZONA, USA

THE MONUMENT VALLEY, ARIZONA, USA
La magnificencia del paisaje en The Monument Valley, la belleza del entorno, las reminiscencias de un pasado de tantos y tantos viajeros que cruzaron el Far West, protagonizando aventuras míticas entre las tribus indias y buscando un futuro mejor...Y al igual que esa ruta invita a seguir hasta más allá del horizonte, hasta el infinito, el Monument Valley, suscitando mil experiencias viajeras y recuerdos, se convierte en el icono de este blog que pretende rememorar las emociones y experiencias del conocimiento de nuevas tierras, nuevas culturas y nuevas gentes. Sin descartar que invada la nostalgia evocando vivencias personales de épocas ya pasadas pero nunca olvidadas.

sábado, 31 de agosto de 2019

VERANO 2019. viaje a Dacia y Transilvania tras las huellas de Trajano (13) Aproximación a la historia y leyenda de Drácula, en Sighisoara


Aproximación a la historia y leyenda de Drácula, en Sighisoara
Estando en Rumania, y en el norte de Transilvania, era casi obligado tomar contacto con la historia y leyenda de Drácula, por mucho que uno hubiera leído que el personaje novelesco y de leyenda no era parejo con el personaje historico, un desequilibrado noble. 
Me sorprendió que rumanos cabales me comentaran que lo referente a Drácula se había convertido en un reclamo turístico y en una fuente de relatos literarios y cinematográficos, sin que, desde luego, los rumanos se identificaran  con el personaje, que, sean verdad o no la historia y la leyenda, era una "buena pieza" de persona. 
Como estábamos en Sibiu, no pudimos sustraernos a visitar la población de Sighisoara, distante no más de un centenar de kilómetros, cuya ciudadela y la
vinculación con Drácula motivaban su atractivo. 
Emprendimos la ruta desde Sibiu por una carretera de muy segundo orden, poco o mal conservada, en la que circular detrás de un camión o de un automóvil viejo agotaban la paciencia, y por la carretera 14 nos dirigimos hacia Medias, atravesando una amplia zona dedicada a labores agrícolas, en la que nos llamó la atención la multitud de personas de etnia gitana, rodeados de muchos churumbeles y con sus casas al borde de la ruta rezumando suciedad, abandono y desorden. 
La llegada a Sighisoara lo fue en medio de una ligera llovizna, que nos acogió al llegar a las faldas de la fortaleza, en la que había bastantes autobuses y muchos coches, muestra de los turistas, y donde experimentamos la sangría que por doquier se hace a los viajeros, cobrándoles y cobrándonos por entrar, por acceder a los servicios sanitarios, por utilizar el transporte hasta el castillo, y más.... 
Pero estábamos decididos a no prescindir del contacto con lo relativo a Drácula y subimos la cuesta adoquinada hacia la fortaleza, en lo alto sobre la ciudad, que se nos presentó como un apreciable conjunto de edificaciones de la época medieval, aderezada con muchos establecimientos de bebidas y comidas para
Entrada ciudadela
turismo (demasiado olor a ketchup y mostaza). 
En un lugar concreto leímos que allí había nacido Drácula, y se invitaba, ni más ni menos, a visitar la habitación en la que se decía había visto la luz el personaje. 
Preferimos recorrer el conjunto de la fortaleza, interesante y atractivo, soslayando lo relativo a la leyenda y evitando comprar souvenirs de los que, a montones, se ofrecían, con vampiros, sangres, murciélagos (tan queridos por nosotros como símbolo egregio de la ciudad de Valencia, en España). 
Recorrimos todo lo visitable, hicimos algunas fotos, y concluimos nuestra visita de unas tres horas, pues, ante la nebulosa que rodeaba la verdadera historia del loco personaje, ya decidimos ni molestarnos en visitar el castillo de Bran, al que casi todos los turistas iban, y donde se decía residió el hijo de Drac
No quisimos entretenernos más, porque aún debíamos desplazarnos a la ciudad
de Brasov, y la distancia de algo más de cien kilómetros se nos informó iba a estar muy congestionada de tráfico. 
De manera que tuvimos contacto con algunos signos de la posible historia de Drácula, sin darle más transcendencia, porque, en mi opinión, la tiene más por el cine y las novelas, que por la singularidad de lo que realmente fue y pudo acaecer.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA
...
El conde Drácula es el protagonista de la novela homónima del escritor


irlandés Bram Stoker, de 1897, que dio lugar a una larga lista de versiones del personaje en cine, cómics y teatro. Algunos aspectos del personaje están basados en Vlad III, el Empalador, príncipe de Valaquia del siglo XV
Se dice que Stoker fue asesorado por un erudito en temas orientales, el húngaro Hermann (Arminius) Vámbéry, que se reunió algunas veces con el escritor para comentarle las peripecias del verdadero Drácula. 
El Drácula histórico
Debido a algunas novelas y versiones cinematográficas de Drácula, mucha gente piensa que Stoker basó su personaje en una figura histórica: Vlad Tepes, o Vlad "el Empalador", y en leyendas de vampiros que circulaban en Europa oriental. Pero en realidad Vlad vivió en el siglo XV y fue príncipe de Valaquia, (que junto con Moldavia y Transilvania constituyó el reino de Rumanía). 
Vlad Tepes
Desde muy pequeño, Vlad III mostró una fascinación morbosa por las mazmorras del castillo de su padre. Es un héroe en su tierra, por la resistencia feroz que opuso al avance de los otomanos. Sin embargo, fue extremadamente cruel con sus enemigos, a los que condenaba a la pena capital de empalamiento. Cuenta la historia, y de hecho hay grabados que lo avalan, que Vlad El Empalador echaba en un cuenco la sangre de sus víctimas y mojaba en ella el pan mientras comía. El término Drácula deriva del rumano «dráculea», que significa «hijo de Drácul», nombre con el que se conocía a su padre, quien
integraba la Orden del Dragón, fundada por el rey Segismundo I de Luxemburgo, y cuyo atuendo era una capa negra, luego popularizada en las películas. A su vez, el término rumano «drácul» significa «diablo», pero en sentido que aquí traduciríamos por «fenómeno» o «experto» en algo. En la Rumanía moderna, el castillo de Bran y la región en la que vivió este personaje son hoy en día un importante destino turístico.
Referencias a Vlad "Tepes"

Bram Stoker encontró una breve referencia al voivoda Drácula en un libro sobre Valaquia y Moldavia, en el que su autor decía en un pie de página: «Drácula, en la lengua nativa de Valaquia, significa 'diablo'». La sonoridad de este nombre le gustó a Stoker, que había llamado originalmente a su vampiro «conde Wampyr». Decidió entonces llamarlo «conde Drácula». Sin embargo, Stoker no conocía nada sobre la vida del verdadero "Tepes" (de hecho incluso hoy en día se desconocen muchos aspectos de su vida y de su muerte). En realidad, la novela Drácula no tiene relación con la vida de Vlad el Empalador. Tampoco se sabe nada sobre la personalidad y la visión y filosofía de Vlad, por lo que haríamos mal en pensar que el personaje de Stoker está basado en la personalidad de esta figura histórica. Si bien se dice que Arminius Vambéry (en realidad, Ármin o Hermann Bamberger) dio amplia información sobre Transilvania y sobre Vlad Drácula a Stoker, la verdad es que Stoker y Vambéry se reunieron pocas veces en Londres, y no fue necesariamente para hablar de vampiros. Nunca mantuvieron correspondencia, y no existen pruebas de que Stoker conociera algo sobre "Tepes".
(De Wikipedia y otras fuentes)

Conde Drácula | Historia, Origen y Curiosidades
A pesar de que conocemos al Conde Drácula como el famoso vampiro que Bram Stokernos presentó en su novela Drácula, el origen de este personaje es más complejo. Sus raíces sí están en Rumanía, donde hay leyendas muy antiguas de magos que dominaban dragones e iglesias con murales dedicados al Diablo, realmente inquietantes, pero la verdadera historia del Conde Drácula, el personaje que inspiró a su personaje, tiene mucho más de real y menos de ficción
La historia real del Conde Drácula no es sobre vampiros ni nada sobrenatural:
simplemente trata sobre un hombre tan sanguinario y despiadado cuyos actos terriblemente crueles superan, por mucho, la ficción de las películas
1. La verdadera historia del Conde Drácula
Vlad Tepes III nació en 1413 en la región histórica de Transilvania, fue príncipe de Valaquia y un gran luchador en contra del expansionismo otomano. Fue apodado por sus enemigos como “Vlad el empalador” y el escritor Bram Stoker se inspiró en este príncipe para crear el famoso personaje del Conde Drácula que hemos conocido hasta ahora.
Su padre, el Conde Dracul (que en rumano antiguo significa “Dragón”), entregó a dos de sus hijos, Vlad y Radu, a los ejércitos turcos como garantía de su sumisión al Sultán. Así que la infancia del príncipe estuvo marcada por muerte, asesinatos, malos tratos y torturas. Se dice que fue aquí donde aprendió la técnica del empalamiento, práctica que lo haría famoso pocos años después.
Vlad Tepes II, el padre de Vlad «el Empalador»
La historia nos dice que Vlad llegó a ser Príncipe de Valaquia gracias al apoyo de los ejércitos turcos, a partir de allí se convirtió en uno de los príncipes más temidos de la época, sus enemigos y todo aquel que no cumpliera con lo que el príncipe estipulaba morían de una de las formas más lentas y dolorosas que puede haber: empalados.
Cuentan algunas leyendas que masacró entre 40.000 y 100.000 personas. Fue implacable, en las ciudades en las cuales no lo aceptaban como su nuevo Príncipe, procedía a empalar a hombres, mujeres y niños por igual. Siempre realizaba esto con grandes números de personas, configurando macabros «bosques de empalados» que helaban la sangre de sus enemigos 
(imagino que también de sus aliados, claro).
Solía organizar empalamientos multitudinarios con formas geométricas, una serie de anillos concéntricos alrededor de la ciudad era la forma más común. Pero el Príncipe Vlad no solamente empalaba a sus enemigos, también le gustaban otras técnicas de tortura, las cuales aplicaba generalmente en la intimidad de su castillo. Algunas de esas técnicas eran: extracción de ojos con ganchos calientes, amputación de miembros, orejas y narices, estrangulamiento, quemar vivas a sus víctimas, en el caso de las mujeres, le gustaba especialmente amputarles los senos y cortarle los genitales.
El mayor enemigo de Vlad, aquel al que no pudo vencer, fue Mehmed II. Tras ser derrotado, El Empalador pasó algunos años en prisión y exiliado. En 1476, trató de recuperar Valaquia con el apoyo de los moldavos y consiguió, por un breve período de tiempo, el trono que le «correspondía» La victoria fue muy corta, pues poco después fue asesinado.
Hay muchas versiones acerca de la muerte del protagonista de la verdadera historia del Conde Drácula. Algunas señalan que murió cuando se dirigía a librar otra batalla contra los ejércitos otomanos, cayendo en una emboscada donde sus enemigos acabaron definitivamente con su vida. De acuerdo con las anécdotas sobre Vlad recogidas por Antonio Bonfini en Historia Pannonica (1495), Vlad El empalador fue decapitado y su cabeza enviada a Mehmed II. En cualquier caso, se desconoce dónde yacen sus restos mortales.
3. Curiosidades del Conde Drácula
1. ¿Vivió Vlad en Transilvania realmente? A pesar de que, supuestamente, Vlad nació en Transilvania, su conexión con esta región de Rumania es muy tenue. De acuerdo con el profesor de Historia Medieval de la Universidad de Florida, Florin Curta, aunque Transilvania fue el lugar de nacimiento de Vlad «el Empalador» nunca tuvo en realidad ninguna posesión en esta zona.
2. El típico castillo de Drácula transilvano, el castillo de Bran, nunca sirvió como lugar de residencia para Vlad III. De hecho, posiblemente
nunca llegó a pisarlo. Según Curta, no está claro que Vlad III naciera realmente en Transilvania, en concreto en Sighişoara (como cuenta la leyenda). Lo lógico sería que hubiese nacido en Târgovişte, el lugar desde el que solía gobernarse el principado de Valaquia.
3. ¿De dónde surgió el apodo de «Drácula»? En 1431, el padre del verdadero Conde Drácula se unió a la Orden del Dragón, tras ser invitado a ella por el rey Segismundo de Hungría. Esta Orden tenía como objetivo vencer al Imperio Otomano que amenazaba con expandirse. Si quieres saber más de esta orden de caballeros, descubre: «La orden del Dragón, el grupo militar al que perteneció Vlad Tepes
4. Pertenecer a la Orden del Dragón le hizo ganar el sobrenombre «Dracul» que en rumano antiguo significa «dragón.» De ahí que Vlad Tepes III fuera conocido como «Drăculea» que quiere decir «hijo de Dragón.» Quizás te interese saber que hoy en día «drac» significa diablo, de modo que el apodo todavía toma tintes más inquietantes.
4. Películas sobre el Conde Drácula
Existen muchas, muchísimas películas basadas en la misteriosa historia de Drácula, la mayoría siguiendo el argumento de la novela de Bram Stoker. ¡Así que ya tienes plan para el fin de semana si todavía no has visto ninguna! Te mencionamos algunas de las mejor valoradas tanto por público como por crítica y que son un must tanto si te interesa la historia del Conde Drácula como si
eres un amante del séptimo arte:
·        Drácula de Bram Stoker de Francis Ford Coppola (1992). Asistimos a una reactivación del mito de Drácula con una emocionante historia que nos remonta a 1890. Es entonces cuando un joven abogado llega a un castillo perdido de Transilvania: allí conocerá al mismo conde Drácula, quien al constatar el parecido entre la novia del abogado y su amor perdido, Elisabeta, no dudará en viajar hasta Londres para conocerla…
·         Nosferatu de F. W. Murnau (1922). Un clásico entre los clásicos, que nos cuenta las vivencias del joven Hutler; quien en 1838 viaja a Transilvania para cerrar un negocio con el conde Orlok. Después de pasar la noche en el castillo, amanece con dos marcas en el sueño que interpretará como picaduras de mosquito…
·         Drácula de Tod Browning (1931). Una una de las primeras versiones sobre el mítico vampiro, especialmente destacable por la interpretación de Bela Lugosi. Nos narra el viaje del conde Drácula hasta Occidente, donde se enamora de Mina Seward, a quien comenzará a visitar por las noches para extraerle la sangre y convertirla en su esposa. Sin embargo, la familia buscará ayuda en el doctor Van Helsing… Esta misma historia también podemos encontrarla en otra versión, el Drácula  de Terence Fisher (1958).
(De Wikipedia y otras fuentes)
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Sighișoara (en alemán: Schäßburg, en húngaro: Segesvár, y en latín: Castrum Sex) es una ciudad y un municipio en el río Târnava en el distrito de Mureș, en Rumania. Localizado en la región histórica de Transilvania, Sighișoara tiene una población de 32.287 habitantes (2002).
Situada en los Cárpatos transilvanos, la ciudad se destaca por las casas de la Ciudadela, la Torre del Reloj, su cementerio y la población de sajones de Transilvania, una etnia alemana.
Sighișoara ha conservado de manera ejemplar las características de una pequeña ciudad medieval fortificada. Su centro histórico ha sido incluido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en 1999. En 2012 fue laureada, junto con la ciudad italiana Corciano con el Premio de Europa, una distinción otorgada anualmente por el Consejo de Europa, desde 1955, a aquellos municipios que hayan hecho notables esfuerzos para promover el ideal de la unidad europea.
Es la ciudad natal del héroe Vlad Tepes, que inspiró a Bram Stoker para su famoso personaje del conde Drácula.
El rey húngaro Géza II asentó en la zona a un grupo de sajones que iniciarían la construcción de la ciudad fortificada, siendo considerada castillo desde 1260. La torre del reloj fue construida durante el siglo XIV y fue la residencia del consejo de la ciudad hasta 1556. Fue destruida por un incendio, siendo reconstruida en 1677 en estilo barroco.
El general imperial austríaco Basta capturó la ciudad en 1603. Durante la rebelión de Rákoczi fueron destruidos muchas de sus torres. Desde entonces, el castillo perdió su importancia estratégica.
(De Wikipedia y otras fuentes)


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