THE MONUMENT VALLEY, ARIZONA, USA

THE MONUMENT VALLEY, ARIZONA, USA
La magnificencia del paisaje en The Monument Valley, la belleza del entorno, las reminiscencias de un pasado de tantos y tantos viajeros que cruzaron el Far West, protagonizando aventuras míticas entre las tribus indias y buscando un futuro mejor...Y al igual que esa ruta invita a seguir hasta más allá del horizonte, hasta el infinito, el Monument Valley, suscitando mil experiencias viajeras y recuerdos, se convierte en el icono de este blog que pretende rememorar las emociones y experiencias del conocimiento de nuevas tierras, nuevas culturas y nuevas gentes. Sin descartar que invada la nostalgia evocando vivencias personales de épocas ya pasadas pero nunca olvidadas.

miércoles, 16 de marzo de 2011

ARGENTINA VIVIDA (Experiencias viajeras de Cristina Serediak): DOMANDO LA RUTA 40: LA CUEVA DE LAS MANOS

Continúa la serie de interesantes relatos sobre viajes por Argentina con que honra este blog la Dra. Cristina Serediak

Otra linda sorpresa nos esperaba en la ruta 40.
Luego de transitar por El Maitén en la provincia de Chubut, esta ruta se aparta un poco de la Cordillera -que sin embargo siempre queda a la vista- para pasar Tecka y Gobernador Costa. Allí comienza el territorio de las mesetas patagónicas y de innumerables tranqueras de estancias, algunas abiertas al turismo.
Se pasa por los pueblos de Río Mayo y Perito Moreno y se llega a Bajo Caracoles. Son pueblos chicos con historias interesantes.
Cañadón del río Pinturas
En Bajo Caracoles tomamos un desvío también de ripio, pero ancho y bien mantenido. Luego de manejar unos 50 Km en la monotonía de la estepa patagónica, con la compañía de guanacos, choiques, zorros y el resto de la fauna lugareña, pasando varias curvas y subiendo algunas cuestas, logramos divisar el cañadón del Río Pinturas o de Los Colores que discurre encajonado entre altos barrancos (río Kolo Niyeu, voz original indígena).
El río da numerosas vueltas, y se presenta con pasto verde y pequeños árboles en sus orillas. Esto nos alegró el ánimo, después de manejar en un paisaje tan desértico.
Empezamos a bajar hasta el centro de interpretación. Es un edificio con un salón dedicado a la explicación de las características del lugar mediante métodos audiovisuales.
Entrada a la cueva
Ahí aprendimos que las cuevas estuvieron habitadas hace ya 9.000 años. Los dibujos de las mismas fueron plasmados utilizando diversos medios de aplicación (por boca, tubo, hisopo o aspersión). Los colores se obtuvieron mediante los minerales de la región: el negro, del bióxido de manganeso; el rojo, del ocre o la hematita y el blanco, de la cal o del hueso quemado y molido; como mordiente utilizaban orina animal.

El lugar está declarado como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Este lugar permite a los investigadores interpretar aspectos de la vida prehistórica, ya que se describen tres épocas, que van desde el año 7.300 AC hasta 1.000 DC.
Las improntas de las manos
En cuatro cavidades profundas y contiguas se han contabilizado 829 improntas, casi todas de la mano izquierda, excepto 31, que son de la derecha y una de 6 dedos. Hay también guanacos, más de 215 figuras, en diversas escenas de caza con piedras atadas a un trenzado y utilizadas como boleadoras. Hay otros motivos naturalistas y abstractos. Inclusive representaron el paisaje que se ve en el barranco opuesto donde hay una pequeña quebrada para poder bajar al río.
Hay una imagen de la luna y nueve redondeles (¿representación didáctica de una gesta?) Se cree que antes de una cacería pedían protección colocando sus manos en esas piedras. También hay figuras de lagartijas, choiques, patas de puma y una impronta de un bailarín.
Detalle

Después de las explicaciones nos pusieron un casco para protección porque hay permanente desprendimiento de pequeños trozos de piedra, y comenzamos el sendero interpretativo. Los paredones tienen alrededor de 100 metros de altura y nosotros caminábamos por el sendero aproximadamente a la mitad. El viento y las inclemencias climáticas han teñido a las paredes con una vasta gama de colores brindándoles así un aspecto poco común; es algo digno de verse. Caminamos por dos horas viendo en esos muros, resguardados por aleros y cuevas, parte de la historia de los pueblos autóctonos de la zona. Estos frisos rupestres permiten ver la vida diaria de pueblos nómades en su mayoría, que buscaban agua y guanacos para subsistir, no olvidando la parte mágica y religiosa que ellos plasmaban en esas rocas.
CRISTINA SEREDIAK

sábado, 5 de marzo de 2011

ARGENTINA VIVIDA (Experiencias viajeras de Cristina Serediak): DOMANDO LA RUTA 40: GLACIAR PERITO MORENO

Nuevamente la Dra. Cristina Serediak nos obsequia con otro relato de sus viajes por su Argentina, que ilustra con sus propias fotografías.
Estamos otra vez en el Parque y Reserva Nacional Los Glaciares. Dejamos el pueblo de El Chaltén, bordeamos el lago Viedma y salimos en busca de la ruta 40. Todo este tramo la ruta es asfaltada. Siguiendo al sur unos 100 Km. nos encontramos con otro lago tan imponente como el anterior y es el lago Argentino. En el desvío nos dirigimos a la ciudad de El Calafate. Esta villa turística es la puerta de entrada a los grandes glaciares. Más de 350 glaciares, entre ellos el afamado glaciar Perito Moreno, lagos, bosques y una variada fauna integran este parque en esta zona de Santa Cruz, Patagonia Argentina. La ciudad es muy pintoresca con un paseo costanero, Bahía Redonda, museos, un sitio arqueológico, Punta Walichu y su arteria principal, la avenida del Libertador. La edificación característica es con techo a dos aguas. Posee gran cantidad de hoteles para todos los gustos, y un Casino.
A unos 80 Km. se encuentra la estrella de este lugar: el glaciar Perito Moreno. ¡Verlo es sentirse transportado a otra dimensión pues parece todo irreal! Escuchar su milenario silencio apenas interrumpido por lejanos crujidos y sentir en nuestro ser sus vibraciones nos imponen respeto y admiración, paz para el alma y alegría inmensa por tanta belleza! Todas las personas permanecen calladas al principio viendo algo tan majestuoso.
Es una masa de hielo de más de 60 metros de altura que penetra en el lago Argentino y desprende estruendosamente carámbanos en el canal de los Témpanos. A la distancia, el hielo continental aparece como si fuera un vasto mar interior, formado por una enorme masa helada de gran espesor que se eleva a 1.600 metros, de la que emergen altas cumbres empinadas. Para poder apreciarlo casi en su totalidad tenemos tres niveles de rampas, que se recorren admirando enfrente el glaciar. Hay excursiones que permiten navegar bien cerca del glaciar o inclusive caminar sobre su superficie. Otro interesante glaciar es el de Upsala, al que solamente se accede por navegación. Tiene un largo de 50 Km. y un ancho de 10 Km. En el centro de esta mole de hielo, puede observarse una franja de color oscuro (morrena), producto de los sedimentos-roca, arcilla, etc.-que han quedado atrapados dentro de este desde hace milenios. El color de los lagos es como lechoso, nada transparente. Se debe también a estos sedimentos que traen los glaciares.
Miles de años atrás, gran parte del parque nacional estuvo cubierto por glaciares. En su avance estos ríos de hielo erosionaron y dieron forma al paisaje, excavando en la montaña amplios valles de laderas abruptas. Pero un posterior cambio climático que incluía un aumento en la temperatura, causó la reducción de la superficie ocupada por el hielo, hasta alcanzar su estado actual. Cerca de El Calafate, camino al glaciar se encuentra el Museo del Hielo Patagónico, Glaciarium. Es un moderno edificio donde por métodos audiovisuales aprendemos todo lo relacionado al tema hielo.
Un fenómeno interesante ocurre antes de la salida del sol. Madrugando se ve como si las montañas se prendieran fuego por ese rayo de sol que pinta las laderas en su paso por el cielo. Es el llamado “rayo rojo”. Como moraleja les puedo decir que vale la pena conocer el lugar, comer la fruta llamada “calafate”, llenarnos el espíritu de glaciares, respirar este aire único , ver el agua lechosa de los lagos y sentir la presencia divina.
CRISTINA SEREDIAK

lunes, 28 de febrero de 2011

ARGENTINA VIVIDA (EXPERIENCIAS VIAJERAS DE CRISTINA SEREDIAK) Domando la Ruta 40 - El Parque Nacional de los Alerces

Continuamos la publicación de los relatos de la Dra. Cristina Serediak, ilustrados con fotografías de la propia autora
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P A R Q U E  N A C I O N A L  “L O S  A L E R C E S”

La provinca argentina de Chubut,
 en la que se localiza el Parque Nacional
Este Parque Nacional está ubicado en el oeste de la Provincia de Chubut, en la región andina, sobre el límite internacional con la República de Chile. Abarca una extensión de 263 mil hectáreas. Fue creado en 1937 con el objeto de proteger los bosques de alerce, gigante exponente de la flora andino-patagónica.
Este Parque tiene varios lagos interconectados con ríos y arroyos. Se destacan los lagos Menéndez, Rivadavia, Futalaufquen y Krugger , los cuales a través del río Frey desembocan en el embalse Amutui Quimey .Toda la costa del lago Rivadavia,del río Rivadavia, del lago Verde, del río Arrayanes y del lago Futalaufquen presenta lugares para camping libre, agreste u organizado, cabañas, hosterías, lugares de pesca y dos puertos para navegación lacustre. Inclusive hay una villa urbana y turística, que es la Villa Futalaufquen casi encerrada en la costa del lago homónimo.
Los cordones montañosos que rodean a estos lagos se encuentran cubiertos de tupidos bosques de cohiue, ñire, lenga, alerce y ciprés. El alerce es el ser vivo más antiguo de Argentina, y el segundo más longevo en el mundo. En el brazo norte del lago Menéndez se puede visitar el alerce “abuelo” de unos 2.600 años de edad aproximadamente, luego de una caminata de 2 horas.
Junto al río

No puedo dejar de nombrar al huemul, un ciervo autóctono en grave peligro de extinción. Su pelaje es pardo en verano y grisáceo-amarillento en invierno. Posee grandes orejas y los machos presentan además astas, normalmente de dos puntas de 30 cm en los adultos.Después de pernoctar en San Carlos de Bariloche hicimos un viaje largo, pasando por El Bolsón y Epuyén. Luego tomamos nuestro primer tramo de ripio en este viaje y doblamos hacia Cholila, otrora guarida de los célebres bandidos norteamericanos Butch Cassidy y Sundance Kid.
Luego de unos kilómetros más divisamos el lago Rivadavia con unas aguas increíblemente azules. La vegetación nos impresionó, aminoramos la marcha para embelesarnos con tanto paisaje bucólico. Bordeamos el lago, en silencio, disfrutando cada instante. Pasamos el río Rivadavia, luego el lago Verde, que es pequeño, y llegamos a la pasarela que cruza el río Arrayanes. Al mirar este último río nos quedamos MUDOS, tal la impresión que produce el color de sus aguas. Podríamos tratar de describirlo, entre turquesa, aguamarina, celeste, verde, y no seríamos justos en nuestra evaluación. ¡Hemos visto muchos ríos, pero éste se lleva las palmas! Hubo gente que nos dijo que les gustaría pasar los últimos momentos de su vida cerca de dicha pasarela. ¡Es un lugar bellísimo! ¡Parece irreal! 
La autora de la crónica

Rápidamente decidimos acampar en algún lugar, ¡cerca del río, por supuesto! Armamos la carpa, pusimos los colchones, la bolsa de dormir y nos fuimos rápido a caminar por el sendero interpretativo que empieza en la pasarela. Tiene 1.500 metros y a su paso se pueden ver distintos árboles, en especial alerces y llegar hasta Puerto Chucao. Entre los árboles se puede ver el río Arrayanes con su gran correntada y su color único. Regresamos cansados, tomamos una sopa y comimos una manzana y a dormir. Hacía frío. En la zona, oscurece alrededor de las 10 de la noche. Con la postal del río como última imagen, nos acostamos oyendo la música que él nos regalaba.
A la mañana siguiente seguimos bordeado estos cursos de agua. Encontramos una hermosa playa denominada El Francés, donde tomamos unos mates. Bordeamos el lago Futalaufquen y en su parte sur doblamos para visitar la villa a orillas del puerto Limonao. Nos esperaba un largo viaje hasta Punta Arenas en Chile, pero tanto el paisaje como el clima nos invitaban a quedarnos varios días, rodeados del paraíso.
CRISTINA SEREDIAK

lunes, 21 de febrero de 2011

ARGENTINA VIVIDA (EXPERIENCIAS VIAJERAS DE CRISTINA SEREDIAK) Domando la Ruta 40 - El Chaltén

Damos la más cordial bienvenida a la doctora Cristina Serediak, una eminente médico argentina con hondas raíces ucranianas, que prodiga en Internet su humanidad, su cultura, sus ansias de vivir y su amor hacia su patria actual y la de sus antepasados, honrando especialmente a su Argentina, nación en la que mora y tiene sus raíces familiares, lo que evidencia con interesantes viajes en los que va descubriendo para ella y para el mundo las maravillas de esa gran nación sudamericana.
Comenzamos con el relato que se inserta a continuación y que es el preámbulo de una serie de narraciones sobre las experiencias de la autora recorriendo su país, que nos permiten gozar con ella de su propia exaltación de la tierra y de las gentes que le acogen.
En este mismo blog puede hallar el lector enlaces a los de Cristina Serediak, y especialmente a sus publicaciones sobre los llamados “Pysanky”, huevos decorados ucranianos, en cuya producción y difusión muestra su fina sensibilidad y sus habilidades artísticas la doctora Serediak.
¡Bienvenida, pues, Cristina, y gracias por sus relatos!
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Es la carretera más larga y espectacular de la Argentina. Llega desde La Puna de Jujuy hasta casi Tierra del Fuego a través de 4.700 km. Trepa sobre el nivel del mar hasta casi 5.000 metros. Cruza 236 puentes. Pasa por 13 grandes lagos y salares. Conocemos 20 Reservas y Parques Nacionales. Atraviesa 18 importantes ríos. Conecta con 27 pasos cordilleranos. Fue creada en el año 1935. En Mendoza está el kilómetro 0 del sector Sur con 3.115 km. El sector Norte es de 1.551 km.
Y un día decidimos con Roberto domarla! La hicimos en dos tramos, primero al norte y después al sur. La primera en casa rodante y la segunda en camioneta, pues el tramo era más largo, necesitábamos manejar más rápido y había muchos caminos de ripio.
Tenemos muchas vivencias, experiencias y recuerdos, amenizados con fotos, que iremos compartiendo con Uds.
Hoy comenzaremos con una parte del Parque Nacional Los Glaciares. Ocupa una superficie de 724.000 hectáreas, ubicadas al sudoeste de la provincia de Santa Cruz. En el año 1981 la UNESCO incorporó este parque como Patrimonio de la Humanidad.
Este circuito está asfaltado. Desde lejos (más de 100 km.) divisábamos un imponente cerro, que nos fue atrayendo mágicamente al bordear el lago Viedma, luego el Río de las Vueltas hasta llegar a un pueblo llamado El Chaltén, cuyo significado es volcán. Los naturales de la región pensaron que ese cerro, llamado Chaltén o Fitz Roy era un volcán por la nube de vapor sublimado casi permanente de su casco de hielo. El perito Francisco P. Moreno le dió el nombre de Fitz Roy en homenaje al marino inglés que en 1833 lo divisó por primera vez. Estas agujas, la mayor de las cuales se halla a 3.405 m. sobre el nivel del mar, están formadas por gruesos estratos del cretáceo con capas de granodiorita. Los tehuelches creían que era la morada del Dios Fuego. Presenta otras agujas, igualmente muy impresionantes- los picos Torre, Poincenot, Saint.Exupéry, Egger- que juntos semejan una gigantesca catedral de hielo y piedra.
Nos enteramos que el pueblo es muy joven, fundado en 1985, y considerado ahora Capital Nacional del Trekking. Llegamos, nos alojamos y sentimos la necesidad de llegar lo más cerca posible de ese cerro. Por algo es la meca de los escaladores amantes de lo inalcanzable, tanto el Fitz Roy como las difíciles paredes del cerro Torre con 3.102 metros de altura. Pero este lugar es también muy generoso y nos ofrece caminatas y paseos de distintos grados de dificultad. Decidimos caminar hasta la laguna Capri, en un circuito de 4 horas. Es el mismo sendero que va hasta la Laguna de los Tres, justo enfrente del cerro Fitz Roy, pero en este caso se tardan 8 horas. Teníamos buen tiempo, con calor y algo de viento (cosa rara en la Patagonia) y comenzamos a subir por el sendero. La primera sorpresa fueron varios árboles de guindas llenas de frutos a principios de febrero! Luego de algunas subidas más empinadas alcanzamos a divisar el Río de las Vueltas, que verdaderamente tiene un cauce muy tortuoso y llamativo por las curvas que hace. Por el camino vimos arbustos de calafate, con su fruto casi negro. Se cree que el que come ese fruto vuelve al lugar. Y el que ve El Fitz Roy se enamora y también vuelve. Seguimos caminando bastante, con algunas paradas para aquietar la respiración y el pulso y como premio apareció la Laguna Capri de un fascinante color azul-glaciar y más lejos el coloso de piedra. Nos sentamos, remojamos los pies, comimos algo y en sagrado silencio nos embelesamos de ese paisaje. Casi no podíamos hablar, solo sentir esa roca, como formando parte de uno, admirándonos el uno al otro en perfecta comunión.
Pero teníamos que volver. Con la majestuosa imagen grabada en nuestras retinas y la alegría plasmada en nuestras caras, comenzamos el descenso. Fue más fácil! Por supuesto que a la noche cenamos el doble por el ejercicio.
(Fotografías de la autora)
CRISTINA SEREDIAK

martes, 15 de febrero de 2011

UNA DE LAS MARAVILLAS DEL UNIVERSO: Las cataratas del Niágara, en EE.UU. y Canadá

Las cataratas del Niágara (en inglés: Niágara Falls) son un pequeño grupo de cascadas situadas en el río Niágara en la zona oriental de América del Norte, en la frontera entre los Estados Unidos y Canadá. Situadas a unos 236 metros sobre el nivel del mar, su caída es de aproximadamente 52 metros.
Comprenden tres cataratas: las «cataratas canadienses» (Ontario), las «lupas americanas» (Nueva York) y las más pequeñas, las «cataratas Velo de Novia». Aunque no tienen una gran altura, son muy amplias, y son las más voluminosas de América del Norte, por pasar por ellas toda el agua de los Grandes Lagos.
Desde que fueron descubiertas por los colonizadores europeos se han hecho muy populares, no sólo por su belleza sino también por ser una fuente de energía y un desafiante proyecto de conservación medioambiental. Son un lugar de turismo compartido por las ciudades de Niágara Falls (Nueva York) y Niágara Falls (Ontario).
Origen
Las raíces históricas de las cataratas del Niágara se encuentran en la glaciación, la cual culminó hace unos 10.000 años. Tanto la región de los Grandes Lagos de Norteamérica como el Río Niágara son efectos de esta glaciación continental. Fue un enorme glaciar que avanzó sobre el área oriental de Canadá como una gran excavadora moliendo rocas y suelo, removiéndolos y profundizando algunos canales de ríos hasta convertirlos en lagos. De esta manera, aquel pequeño río se convirtió en las cataratas más conocidas del mundo.
Entorno histórico
El nombre «Niágara» es originario de una palabra iroquesa que significa «trueno de agua». Los habitantes originarios de la región eran los ongiara, una tribu iroquesa llamada los neutrales por los conquistadores franceses, quienes encontraron en ellos ayuda como mediadores de disputas con otras tribus.
Existe controversia sobre quién fue el primer europeo en dar una descripción escrita sobre las cataratas. La zona fue visitada por Samuel de Champlain en 1604. Miembros de su grupo le informaron de la existencia de unas cataratas espectaculares, que fueron mencionadas en su diario de viaje, pero nunca vistas por él. Algunos afirman que el naturalista Pehr Kalm hizo la primera descripción de las cataratas durante una expedición al área a comienzos del siglo XVIII. Sin embargo, la mayoría de los historiadores concuerdan en que el padre Louis Hennepin las observó y describió mucho antes, en 1677, después de haber viajado a la zona con el explorador René Robert Cavelier de La Salle. Hennepin también fue el primero en describir las cataratas de San Antonio en Minnesota.
Durante el siglo XIX el turismo las popularizó y era el área más industrializada a mitad de siglo. La demanda por observarlas hizo que en 1848 se construyera un puente para peatones y luego el Puente de Suspensión del Niágara de Charles Ellet. Éste fue reemplazado por el Puente de Suspensión de las Cataratas del Niágara de John Augustus Roebling en 1855. En 1886 Leffert Buck reemplazó el puente de Roebling, construido en madera y piedra, por uno en donde predomina el acero, que aún hoy día lleva una línea férrea sobre las cataratas. El primer puente de acero cercano a las cataratas fue completado en 1897, hoy conocido como Whirlpool Rapids Bridge. Tiene paso para vehículos, trenes y peatones entre Canadá y los Estados Unidos justo por debajo de las cataratas. En 1941 se completó el tercer paso con el puente Rainbow Bridge, que permite el tránsito de vehículos y de peatones.
Especialmente después de la Primera Guerra Mundial, el turismo tuvo un crecimiento explosivo, ya que los automóviles hacían la llegada hasta las cataratas mucho más fácil. La historia de las cataratas del Niágara en el siglo XX es en gran parte la de los esfuerzos tendientes a aprovechar la energía de las cataratas para producir energía hidráulica y controlar el crecimiento descontrolado tanto del lado norteamericano como canadiense, que amenazan la belleza natural del lugar.
Impacto sobre la industria y el comercio
Las cataratas fueron tempranamente reconocidas como una fuente potencial de energía. El primer esfuerzo conocido para su aprovechamiento fue en 1759, cuando Daniel Joncairs construyó un pequeño canal sobre las cataratas para proveer de energía a su aserradero. Augustus y Peter Porter compraron esta área y todas las cataratas norteamericanas en 1805 al gobierno de Nueva York y alargaron el canal para proveer de energía hidráulica a su molino harinero y curtiduría. En 1853, la compañía Niágara Falls Hydraulic Power and Mining Company fue contratada para construir canales que serían utilizados en la generación de electricidad. En 1881, bajo el mando de Jacob Schoellkopf fueron capaces de producir suficiente corriente continua como para iluminar las cataratas y los poblados cercanos.
Cuando Nikola Tesla, a quien más tarde se le construyó un monumento en las cataratas, descubrió la corriente alterna, se hizo posible la transferencia de electricidad a distancia. En 1893, la compañía "Niágara Falls Power Company" contrató a George Westinghouse para diseñar un sistema capaz de generar corriente alterna. En 1896, con el financiamiento de J.P. Morgan, John Jacob Astor IV, y Vanderbilt, se construyeron gigantescos conductos subterráneos y turbinas generadoras de más de 100.000 HP, capaces de enviar energía hasta la ciudad de Buffalo, a 32 kilómetros. El gobierno de Canadá también comenzó a aprovechar la energía de las cataratas, empleando firmas nacionales y estadounidenses. Actualmente, entre el 50% y el 75% de la corriente del río Niágara es desviada mediante cuatro grandes túneles. El agua pasa a través de turbinas hidroeléctricas que proveen de energía a las áreas cercanas de Estados Unidos y Canadá antes de retornar al río.
Los barcos pueden esquivar las cataratas mediante el canal Welland, el cual fue mejorado e incorporado a la vía marítima del San Lorenzo (Saint Lawrence Seaway). Mientras que esta ruta fluvial desvió el tráfico acuático cerca de Buffalo y condujo al decaimiento de las industrias de acero y grano, otras industrias del valle del río Niágara han florecido, con la ayuda de la energía eléctrica producida por el río.
Las ciudades de Niágara Falls (Ontario) y Niágara Falls (Nueva York) están conectadas por tres puentes, incluyendo el Puente Rainbow, que ofrece la vista más cercana a las cataratas. Cerca de allí se encuentra el Aeropuerto Internacional Cataratas del Niágara (Niágara Falls International Airport) y el Aeropuerto Internacional Buffalo Niágara, así como la Universidad del Niágara e innumerables negocios locales.
Esfuerzos de preservación
El mirador desde Canadá
Durante los dos primeros siglos posteriores al asentamiento europeo en la zona, las tierras a ambos lados de las cataratas eran de propiedad privada. El desarrollo de la región amenazaba la belleza natural del sitio y en ocasiones los visitantes debían pagar para poder ver las cataratas a través de un agujero en una cerca. En 1885 las autoridades de Canadá y los Estados Unidos comenzaron a adquirir las tierras adyacentes con vistas a la preservación del lugar. En Nueva York, el artista Frederick Church y el paisajista Frederic Law Olmsted encabezaron el movimiento "Free Niágara", el cual persuadió al estado de Nueva York para comprar las tierras bajo garantía de hacer una reserva estatal. Ese mismo año, la provincia canadiense en Ontario estableció el parque Queen Victoria Niágara Falls Park con los mismos propósitos. Ambas organizaciones han conseguido notables éxitos en operaciones para restringir el desarrollo en ambos márgenes de las cataratas y el río Niágara. En el lado canadiense, la Niágara Falls Commission regula el uso de las tierras a lo largo del curso del río Niágara, desde el lago Erie hasta el lago Ontario.
Hasta el presente, las cataratas fueron retirándose hacia el sur a un ritmo de 0,6 a 3,0 metros por año, debido a la erosión. Este proceso se inició lentamente por el desvío de cantidades cada vez mayores del flujo del río Niágara hacia las plantas hidroeléctricas instaladas en ambos lados del río. El 2 de enero de 1929 Estados Unidos y Canadá llegaron a un acuerdo sobre el plan de acción para preservar las cataratas. En 1950 firmaron un tratado llamado Niágara River Water Diversion treaty, que considera el tema de la desviación del agua.
Además de los efectos por la desviación de agua, los esfuerzos para el control de la erosión han incluido la construcción de diques subacuáticos para redireccionar las corrientes más dañinas y la consolidación mecánica de la cima de las cataratas. El trabajo más complejo fue llevado a cabo en 1969, cuando el río Niágara fue desviado completamente de las cataratas estadounidenses durante varios meses, interrumpiendo una de las caídas de agua. Mientras que las cataratas canadienses absorbían el flujo de agua extra, un grupo de ingenieros estudiaron el lecho del río y trabajaron en él para retrasar la erosión. Un proyecto para quitar grandes cantidades de fragmentos de rocas depositados en 1954 fue abandonado debido al alto costo de la operación.
Las cataratas en el entretenimiento y la cultura popular
En octubre de 1829 Sam Patch fue la primera persona, que se conozca, en saltar desde las cataratas canadienses y sobrevivir. Con ello comenzó una larga tradición de personas que quisieron imitarlo. En 1901 Annie Taylor, de 63 años de edad, fue la primera persona en atravesar las cataratas como bala humana, y sobrevivió sin daños. Desde entonces, otras 14 personas han intentado traspasarlas. Algunos lo han conseguido sin lastimarse, pero otros se han ahogado o herido gravemente en el intento. Los supervivientes han tenido que afrontar cargos en su contra y multas, ya que es ilegal intentar traspasar las cataratas. El ilusionista David Copperfield es el más reciente en sumarse a la lista de exitosos en traspasarlas en 1990.
Otras personas han hecho de cruzar las cataratas su objetivo. Comenzando por Jean Francois "Blondin" Gravelet en 1859, muchos equilibristas han llevado a gran cantidad de público a ver sus proezas.
El inglés Matthew Webb, el primer hombre que cruzó a nado el Canal de la Mancha, se ahogó en 1883 en el intento de cruzar nadando el Whirlpool y los rápidos debajo de las cataratas.
Las cataratas ya eran una atracción turística y el lugar preferido por los estadounidenses que celebran su luna de miel, pero la cantidad de visitantes creció abruptamente en 1953 después del estreno de Niágara, película protagonizada por Marilyn Monroe. En la década de 1980 las cataratas fueron el lugar elegido para algunas escenas de la película Superman II. El complejo turístico cercano a las cataratas es el lugar desde donde se hizo el programa televisivo Wonderfalls a comienzos del año 2004.
Con el crecimiento del turismo internacional, las visitas anuales superaron los 14 millones de turistas en el año 2003.
Visitando las cataratas

Túnel bajo las cataratas
para acceder al mirador inferior
 Las cataratas del Niágara de noche se admiran más desde el lado canadiense, pues luces artificiales iluminan ambos lados durante varias horas después del ocaso.
En el lado estadounidense, la Cueva de los Vientos conduce a los excursionistas a un punto debajo de la caída de agua Velo de Novia. El Niágara Scenic Trolley ofrece viajes guiados a través de las cataratas estadounidenses.
En el lado canadiense, el Parque Reina Victoria posee plataformas que ofrecen una espectacular vista a las cataratas estadounidenses y canadienses. También hay senderos que conducen a observatorios que producen la ilusión de estar bajo las cataratas. La cubierta de observación cercana a la Torre Skylon ofrece la vista más elevada sobre las cataratas y, hacia el otro lado, unas espectaculares vistas de la ciudad de Toronto.
Junto con la Konica Minolta Tower, es una de las dos torres en Canadá con vista a las cataratas. En el río Niágara, la empresa Niágara River Recreational Trail recorre 32 kilómetros, desde el fuerte Erie hasta el fuerte George, e incluye muchos sitios históricos relacionados con la Guerra de 1812. Los cruceros Maid of the Mist llevan pasajeros por debajo de las cataratas desde 1846. El Spanish Aerocar, construido en 1916 a partir del diseño del ingeniero español Leonardo Torres Quevedo es un cablecarril que lleva pasajeros desde el lado canadiense hasta debajo de las cataratas.
(De Wikipedia y otras fuentes)
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La última vez que visité las cataratas del Niágara me hallaba descansando con unos amigos en Shawnee-on-Delaware, a orillas del río del mismo nombre, en un complejo de cabañas de madera muy acogedor y que constituía un enclave delicioso para la pesca, el solaz, el ejercicio y el descanso.
Este lugar está enclavado en el limite del estado de Pennsylvanya, lindando con el New Jersey y muy cerca del estado de New Yor, solamente a un centenar de kilómetros de la ciudad de los rascacielos, de manera que tomando un tren en las cercanías, en poco menos de una hora y media podíamos hallarnos en la Penn station de New York, en los sótanos del Madison Square Garden.
Panorámica desde el mirador canadiense.
 Al fondo izquierda, las cataratas estadounidenses
Y estando en la zona, a la sazón con un matrimonio de médicos portugueses, nos decidimos a desplazarnos por carretera, en nuestro Chevrolet de alquiler, cómodo pero no tanto, hasta las cataratas, situadas precisamente al norte del estado de New York, en la frontera con Canadá.
Vista aérea
Así, madrugando, aún era de noche, emprendimos nuestra marcha desde Shawnee, por la Highway 2028 hasta Hillside, continuando después por la US 209 en dirección a Stroudsburg (unos 26 kms. después), siguiendo por la 81 NB hasta los alrededores de la ciudad de Scranton, cerca de la cual se cruza el límite territorial del estado de New York. Y siguiendo por la 81 NB en dirección Syracuse y Albany (precisamente la capital del estado)unos 300 kms, después se alcanzan las cercanías de Rochester por la I-90-WB, tomando la salida S1W en dirección a la Highway 33 y Buffalo.
Llegando a Ceektowaga (ya recorridos 525 kms., en un par de kms se alcanza Buffalo, y desde allí, por la 190, se llega pocos kilómetros después a la frontera de Canadá.
La aglomeración de vehículos en esta frontera, cruzando el puente sobre el río Niágara, es grande, pero los guardas fronterizos de Canadá son rápidos en el control, y de esta forma se puede llegar al emplazamiento turístico de las cataratas en Canadá.
En este punto la dificultad de aparcamiento es grande y hay que estacionar el vehículo a varios miles de metros, desandando la distancia, para llegar a la edificación principal, en la que se vende todo tipo de souvenirs y en la que existen varios bares y restaurantes y algunos hoteles, y desde donde, por un túnel subterráneo se puede acceder a la balconada que permite pasar por debajo del impresionante caudal de agua que constituyen la cataratas del lado canadiense.
El barco que desafía las aguas
Retornados al punto inicial, el mirador sobre las cataratas ofrece maravillosas y espectaculares vistas, desde el río que se acerca al cortado y el ingente vertido de aguas hasta la profundidad del cortado, muchos metros más abajo.
El visitante queda absorto y embelesado por tamaña majestuosidad, admirando los tornasoles y arcos iris varios que crean las atomizadas partículas de agua en suspensión.
Y más sorprendido se queda aún cuando se vislumbra, allá abajo, una embarcación repleta de pasajeros con impermeables y gorras amarillassalida desde el pie de las cataratas del lado estadounidense, que contra la corriente se aproxima casi hasta el pie de la enorme cascada, y allí permanece inmóvil, como resistiéndose a ser arrastrada por la brutal potencia de tanto líquido elemento.
Es una auténtica maravilla, que por muchas veces que se contemple, siempre ofrece diferentes perspectivas, imágenes e impresiones.
Pero había que volver a Shawnee, y faltaban más de quinientos kilómetros, por lo que trocamos las vistas por la carretera, en la que nos anocheció, obligándonos a parar en u na especie de bares o restaurantes de carretera, en los que los chuletones de carne eran espectaculares y deliciosos, aunque comerlos con coca cola o con un café amargo pese al azúcar, era un tormento.
Bien entrada la noche, exhaustos, alcanzamos nuestro destino de regreso, no sin convenir que la próxima ocasión (si teníamos la suerte de repetir) optaríamos por tomar un vuelo que sale de New York city en dirección a Buffalo, y en menos de una hora sitúa al viajero allí. Es más caro pero evita la paliza de viaje.
De todas maneras, invito a quien esto lea a que trate visitar esta maravilla del mundo, que, pese a lo que se diga, no es superada por otras cataratas, aunque las de Iguazú no le andan a la zaga.
"El cabalgar, el viajar y el mudar de lugar recrean el ánimo".- Lucio Anneo Séneca.- (2 AC-65) Filósofo latino
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

BIENVENIDA A DOS INTERESANTES WEB SITES

En este ilimitado espacio de información que es la Red, continuamente van surgiendo, o al menos  se van conociendo, nuevos espacios informativos.
Damos la bienvenida ahora al espacio de Mari Cordova, de Perú, titulado "Turismo Perú", cuyo link es http://www.hoyviajesaperu.com/
Y también acogemos con nuestro cordial saludo el blog de Vanessa Verastegui , denominado "Antropor rural" (http://turismovivencial-vanessetta.blogspot.com/ )
Un enlace a ambos hemos insertado en este blog.
Estamos seguros de que serán del interés de los seguidores de nuestro blog.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

miércoles, 22 de septiembre de 2010

MIS PERIPLOS POR EUROPA (AÑO 2010): Ivano-Frankivsk, los Cárpatos, Kiev y Ucrania

Bandera del oblast de Iv. Frankivsk
Ivano-Frankivsk (en ucraniano Іва́но-Франкі́вськ, en polaco Stanisławów) es el centro administrativo del Óblast de Ivano-Frankivsk. Es un importante centro de cultura y de economía de Ucrania.
La población es de 239.145 habitantes (2009).
El Óblast de Ivano-Frankivsk (Ivano Frankovsk) (en ucraniano: Іва́но-Франкі́вська о́бласть) es un Oblast (provincia) situado en el sudoeste de Ucrania. Tiene una superficie de 14.000 km². Ocupa la mayor parte de la región histórico-etnográfica de Hutsúlshchina y una pequeña área de la región de Boikivshchina.
Situación en Ucrania
La población a fecha 1 de enero de 2003 era de 1.400.000 habitantes. Étnicamente la mayor parte de la población es ucraniana. Se encuentranpequeñas comunidades de etnias minoritarias (principalmente rumanos y gitanos).
Historia: Ivano-Frankivsk se fundó en 1662 (con el nombre Stanislavov) por una familia de la nobleza de Polonia - Potocki y la ciudad recibió el Derecho de Magdeburgo. También se fundó como fortaleza contra la irrupción de los tártaros, y como un punto de apoyo de los magnates Potocki en Galicia (Europa Central).
 La fortaleza resistió muchas veces la presión de las tropas de Turquía y Rusia. Stanislavov nació de la Plaza de Mercado y de Ayuntamiento, los cuales aún existen hasta hoy (aunque con apariencia cambiada). En siguiente tiempo de Ivano-Frankivsk aparecieron formas del Renacimiento, que se han plasmado en la construcción del centro de la ciudad, en sus calles y iglesias. Por la originalidad de su arquitectura a veces Ivano-Frankivsk les llamada «Lviv Pequeño». En los siglos XVІІІ - XІX era un centro de artesanos y de comercio de Polonia; desde 1804, del Imperio austrohúngaro, y desde 1867, de Galicia (Europa Central). Al fomento de la industria y cultura de la ciudad hubo una gran aportación de los polacos, ucranianos, hebreos y armenios, porque sus comunidades nacionales en Ivano-Frankivsk eran bastante numerosas. Pero la revolución del año 1848 cambió la vida de los habitantes. En la ciudad se formó un Soviet Ruso (junto al Soviet Polaco), creando un grupo de la Guardia Nacional, y vió la luz el primer periódico. La segunda parte del siglo XIX arrastró el progreso en la industria y la creación de empresas industriales. En el año 1869 se construyó la vía férrea. Todavía existen y funcionan una fábrica de reparación de locomotoras y la fábrica de alcohol.
Durante de Primera Guerra Mundial, 1915 - 1916 la ciudad sufrió mucho. Se destruyó parte de históricas construcciones. . Después de la caída del Imperio austrohúngaro en el año 1918 se fundó la Occidente-Ucraniana Republica Nacional y Stanislavov durante enero-mayo fue su capital. Desde septiembre de 1939 hasta junio de 1941 - Stanislavov formó parte de Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
En el año 1962 la ciudad celebró 300 años. Le dieron otro nombre y desde ese tiempo se le llama Ivano-Frankivsk (en honor de Ivan Franko, escritor ucraniano y persona pública, que muchas veces estuvo en la ciudad, y escribió y leyó allí sus obras literarias).
Industria: En el oblast o provincia se localiza construcción de maquinaria, industria de la madera, industria química e industria ligera.
Clima: Clima continental, con inviernos suaves (temperatura media en enero, de –4 a –5,5 ºС), y veranos cálidos (temperatura media en julio, de 18 a 19º  С). Precipitaciones atmosféricas, de 500 a 800 mm. al año. En los Cárpatos el clima es más extremo y húmedo.
Ríos: El río más importante es Dniéster (con sus afluentes - Gnila Lipa, Lomnitsya, Bistritsya) y el Río Prut (con su afluente - Cheremosh).
Flora: El 35% del territorio son bosques. Predominan robles, hayas, ojaranzos y abetos blancos.
Fauna: En los bosques hay ciervos, corzas, jabalíes, zorros, lobos, tejones, garduñas, linces, oso pardos, sciuridaes, etc. Aves: zorzales, pájaros carpinteros, lechuzas, urogallos, etc.
…
Ya habíamos llegado a Ivano-Frankivsk, y, después de un buen descanso, a media mañana del siguiente día comenzamos a tomar contacto con los “nuestros”.
Así, por la tarde nos reunimos para una merienda-cena (es curioso que en Ucrania la comida, o almuerzo europeo, tan principal en España, se convierte, cuando hay tiempo disponible, en una merienda-cena, que más bien es una cena adelantada en el horario) con nuestros amigos y socios, para tratar de viva voz y en forma directa, temas convivenciales, proyectos y posibilidades de trabajo. A última hora se agregó a nuestra cena y tertulia nuestra buena amiga Alla Pass, la periodista de la cadena de TV ucraniana, 1+1, con la que volvimos a repasar la situación de Ucrania y de España y de Europa y del mundo.
Monumento a María en Ivano-Frankivsk
Resultó especialmente simpático que en el curso de la conversación comenté los contactos tan agradables que vengo manteniendo con Cristina Serediak (a cuyos blogs hay un link en éste), que es una apasionada y también una experta, en materia de Pysanky, los huevos decorados típicos y tradicionales en Ucrania. A la periodista le resultó muy interesante la noticia, y le sugerimos la forma de conectarse y relacionarse con Cristina, al tiempo que comenzamos a urdir un ante-proyecto de Congreso sobre los Pysanky, ya que en Kolomya, una bella población en el Oblast de Ivano-Frankivsk, hay un muy interesante e importante museo de estos huevos decorados.
Después de una buena tertulia, ya nos despedimos, porque el siguiente día debíamos de marchar hacia Kiev, donde nos esperaban nuestro hijo Andrey y nuestro nieto Alosha, más los amigos de siempre.
Y, en efecto, ya en un seis de agosto, tomamos la carretera hacia Ternopil, que atravesando Monastirska, cruzando el río Dniéster, llegando hasta Buchach y saliendo a Druzhba, pasaba la ciudad de Ternopil, para seguir por Sbarazh hasta Yanpil, por unas carreteras bastante deficientes, pero con la gran ventaja de que apenas si había tránsito, y menos de camiones, por lo que la engorrosa presencia de la policía de carreteras, siempre al acecho para multar, se evitaba.
De esta guisa, llegamos a Zhytomir (capital de la provincia que linda por el este con la de Kiev) y en poco más de hora y media, alrededor de las seis de la tarde, ya estábamos en nuestra casa de Vyshhorod –a diez kilómetros al norte de Kiev— en la que Andrey y Alosha nos esperaban.
La estancia en Kiev resultó tan grata y normal como siempre, pues resulta muy grato “volver a casa” y poder convivir con los tuyos, hablando con calma de todos esos detalles, pequeños y grandes, que las conversaciones telefónicas y por Internet no propician.
Muy pronto tomó contacto con nosotros nuestra buena amiga Iryna, que con su esposo, Oleg, nos invitaron a un paseo y visita por una aldea (reproducción) típica ucraniana, que se halla en una parque, dentro de la ciudad de Kiev, interesante por lo que tiene de remembranza de antiguas costumbres, y dentro de la alardea cenamos al estilo típico, todo muy grato, de no tener que soportar el enorme calorazo que esos días se abatió sobre la capital, llegando a superar los cuarenta grados.
También fue motivo de grato esparcimiento encontrarnos en Kiev con nuestro sobrino de Karelia, Sasha, quien llegaba a Ucrania de vacaciones, con su pareja y las hijas de cada uno, a quienes sometimos a la tortura de visitar el centro de Kiev y los principales monumentos en medio del asfixiante calor que continuaba, y con quienes organizamos reunirnos una semana más tarde en los Cárpatos, ya que ellos se dirigían a Vukovel – el complejo turístico y de esquí cercano a Yaremche-- para estar allí casi dos semanas.
De entre los encuentros obligados se produjo el ya habitual, que convoca siempre en el mes de agosto, la ilustre bióloga y catedrática Ludmila, quien con su esposo, el profesor Dmitrij, reúne en su dacha un grupo de amigos médicos, biólogos, y profesores, en una muy agradable convivencia, que este año fue también muy grata, aunque el enorme calor (que continuaba) nos obligó a comer en el interior del chalet, también asfixiándonos.
Fue también grata la excursión a Oster, situada a unos ciento veinte kilómetros al norte de Kiev, donde visitamos a una buena amiga que se hallaba descansando allí, y así pudimos descubrir la belleza de los paisajes junto al río Desna y el bonito itinerario entre bosques desde Vyshhorod hasta el enclave militar de Desna, pasando las pequeñas poblaciones a la orilla derecha del llamado “mar de Kiev”, que realmente es el río Dniéper contenido por una importante presa, para la fabricación de energía eléctrica.
Por fin llegaron algunas tormentas y la lluvia atenuó la temperatura hasta nuestra salida hacia los Cárpatos, donde teníamos previsto reunirnos con nuestro sobrino Sasha, para compartir con él dos días.
Cabañas-hotel en Vukovel
Y así fue. Nos desplazamos a Ivano-Frankivsk, y con nuestro gran amigo Gennadiy acudimos a Vukovel, complejo turístico y de esquí (a nivel de calidad europeo), en uno de cuyos nuevos hoteles se hospedaba nuestro pariente. Nos sorprendió su magnífico apartamento en un ático de tres plantas, con bellas vistas y chimenea en una gran sala de estar incluida. Y el precio era más que razonable.
Con nuestro pariente realizamos un bonito recorrido por las carreteras de los Cárpatos, gozando de la gran belleza de sus bosques y del magnificente verdor de sus paisajes, llegandonos hasta Vorokhta y las cercanías del monte Goverla (la cima más alta de Ucrania, 2.060 metros), para seguir ruta hasta Verkhovina y llegar a Kolomya, donde comimos en un bonito restaurante típico.
(Iglesia armenia)
El siguiente día lo dedicamos a acompañar a nuestros familiares por la capital de Ivano Frankivsk, visitando la catedral greco-católica, el Ratus (antiguo ayuntamiento) y las bellas plazas y jardines, para finalmente comer en un típico restaurante el “shaslik”, carne adobada al estilo Ucrania, cocinada a la brasa o en barbacoa.
De esta guisa acabó la estancia en los Cárpatos ucranianos, porque el siguiente día se iniciaba nuestro regreso hacia España.
Conclusiones de la visita a Ucrania en el presente año: La vida está más cara; las gentes viven con más estrecheces; el consumismo se va imponiendo (cada vez más supermercados y grandes superficies al estilo europeo occidental); las carreteras siguen igual de horrendas; las gentes cada vez prescinden más de los políticos; el gobierno solo lo hace para sí mismo; la llamada “revolución naranja” fue una bella ilusión que no sirvió para nada, excepto para que los ricos sean ahora más pudientes y los asalariados tengan peor calidad de vida. Pese a lo cual Ucrania  y sus gentes siguen siendo –siempre serán- absolutamente interesantes y cautivadoras.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

jueves, 9 de septiembre de 2010

MIS PERIPLOS POR EUROPA (AÑO 2010) : DE GRAZ, EN AUSTRIA, HASTA UCRANIA, POR EL LAGO BALATON Y LA GRAN LLANURA HÚNGARA

El lago Balaton (en húngaro Balaton; en alemán Plattensee; en eslovaco Blatenské jazero, con el significado de "lago fangoso", el origen más probable del nombre) es un lago situado en el interior de Hungría, a unos 100 km de Budapest. Es el mayor lago de Europa Central, y es uno de los mayores lagos de agua dulce de Europa. Posee forma alargada, midiendo 79 km de largo y una máxima de 14 km de anchura, con una superficie de 594 km² y una profundidad media de 3 metros.
Conocido como el parque de la nación, el Balaton está dividido en dos orillas que difieren entre sí: en el margen sur se alza la zona turística con altos hoteles y minúsculas playas, y en el norte se hallan más poblaciones históricas y lugares de interés, senderos de montaña, mejor vino y mucha menos ostentación. Se considera como el "mar interior" húngaro y es el principal destino del turismo doméstico.
La temporada alta turística comienza en junio y termina a finales de agosto. La temperatura media del agua es de 25° C, lo cual hace el baño en sus aguas muy agradable. Otras atracciones turísticas son la nave
gación, pesca y otros deportes acuáticos, al igual que visitar el área rural y las colinas de los alrededores; existen viñedos en la zona al norte y la vida nocturna está más desarrollada en su orilla sur. La Península de Tihany es un distrito histórico.
Los principales lugares turísticos son: Badacsony - Balatonalmádi - Balatonboglár - Balatonfüred - Balatonlelle - Fonyód - Keszthely - Siófok - Tihany - Vonyarcvashegy

La región del Balatón ha sido un lugar de recreo por lo menos desde la época de los romanos. Desde el siglo XVIII las clases acomodadas han venido construyendo sus balnearios y villas en la orillas del lago.
Sería a partir del período comunista de posguerra cuando la región se abriría a un turismo más popular. En la época del Telón de Acero el lago Balatón se transformó en un destino turístico muy popular entre los paises del Este, especialmente para los habitantes de la Alemania Oriental y de ello hoy en día quedan algunos bloques de hoteles construídos al mas puro estilo comunista que hoy en día se han modernizado en resorts

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Keszthely (en húngaro: [ˈkɛst.hɛj];en esloveno: Blatenski Kostel)es una ciudad húngara de 21,100 habitantes situada en la costa oeste del lago Balaton.
Se piensa que fue fundada como mínimo en tiempos de los romanos
(Keszthely culture of Romance pannonian language), aunque la primera evidencia histórica data de un documento de 1241, desde cuya fecha ha venido siendo una ciudad comercial.
Uno de sus principales atractivos turísticos es el palacio Festetics, que fue construido de 1745, de estilo barroco.
El Museo del Balaton ofrece exposiciones geológicas y de arquitectura y presenta la historia del lago Balaton.
En Kestzhely tiene su sede la Facultad de Agricultura de la Universidad de Pnionia.
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(Paisaje de la Llanura Panonia - Granja de la Hortobágy Puszta, Hungría)
La Gran Alföld, Alföld, o Gran Llanura Húngara (húngaro:
Alföld o Nagyalföld, eslovaco: Veľká dunajská kotlina, rumano: Câmpia Tisei, serbio y croata: simplemente Panonski basen o Панонски басен - Llanura Panonia) es una llanura/cuenca que ocupa la parte sur y este de Hungría, algunas partes del este de Eslovaquia (Východoslovenská nížina - Tierras Bajas de Eslovaquia Oriental), suroeste de Ucrania (Zakarpats'ka nyzovyna - Tierras Bajas Transcarpatianas), oeste de Rumania (varios nombres), norte de Serbia, y este de Croacia (varios nombres). Es la parte más grande de la Llanura Panónica.
Sus fronteras son los Cárpatos al norte y al este, las Montañas Transdanubianas y las montañas croatas al sureste, y aproximadamente al sur , el río Sava .
Su territorio dentro de Hungría es de 52.000 km² y comprende approx. el 56% del país. Su territorio total es de 100.000 km².
Los más importantes escritores húngaros, inspirados y relacionados con el Alföld son Ferenc Móra y Zsigmond Móricz así como los poetas Sándor Petőfi y Gyula Juhász.
Entre los científicos húngaros nacidos en Alföld se hallan el físico Zoltán Bay , el químico y János Irinyi , el inventor de la máquina silenciosa, el farmacólogo János Kabay , el físico y farmacéutico Gábor Kátai y el físico y neumólogo Frigyes Korányi .
El más importante río de Alföld es el Tisza.
Las notables ciudades y pueblos con baños medicinales son Berekfürdő, Cserkeszőlő, Gyula, Hajdúszoboszló, Szentes y Szolnok.
Entre los festivales culturales y programas característicos de la región están el Csángófesztivál (Festival Csángó) de Jászberény, el Cseresznyefesztivál (Festival de las cerezas) de Nagykörű, el Gulyásfesztivál (Festival del Gulash) de Szolnok, el Hídi Vásár (Puente Blanco) de Hortobágy, el Hunn
iális en Ópusztaszer, el Szabadtéri Játékok (Juegos al aire libre) de Szeged, el Várjátékok (Juegos del Castillo) de Gyula, el Virágkarnevál (Carnaval de las Flores) de Debrecen y el Festival de la Sopa de Pescador de Baja.
(De Wikipedia y otros sites de Internet)
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Como el día se adivinaba con posibles dificultades y retrasos, especialmente porque había que dejar el territorio Schengen, al salir de Hungría para entrar en Ucrania, y nuestro propósito era llegar a pernoctar en Ivano-Frankivk, la ucraniana capital de Precarpatia, no recorrimos demasiado de la ciudad de Graz, limitandonos a visitar un mercado en las cercanías de nuestro hotel, a desayunar unos sabrosos panecillos y pastelillos (caros, por demás) y a comprar en un supermercado un buen pan autríaco, junto con algo de charcutería, que nos permitieran tomar unos bocadillos en algún punto de la ruta, ya que contabamos con una neverita portatil conectada a la electricidad del coche, lo que permitía disponer en todo momento de bebida fresca.
El recorrido desde Graz hacia la frontera húngara, después de unos veinticinco kilómetros de buena autopista, discurría por una carretera normal, pero con muchísimo tráfico (especialmente camiones), en medio de un bello paisaje entre montañas, que dirigía hasta Rabafüzes, punto de entrada en Hungría. (Yo mismo pude comprobar que la pestosa frontera por la que pasé este punto en al año 1.996, se había convertido en nada, pues ni un policía o control se hallaba a la vista.
Penetramos en Hungría y a los pocos kilómetros --siempre circulando por carretera normal --aunque con muy buen firme-- nos detuvimos en un pueblecito para compra la Matrica o Vignette, que es obligatorio adquirir en Hungría para circular por autopista (aunque confieso que nunca me ha sido requerida), y que para tres días nos costó el equivalente a 8 Euros. Y aprovechamos para cambiar algo de dinero en Euros por los Forints o Florines húngaros.
Las cuentas nos sorprendieron, porque entregamos 40 Euros, y se nos cambiaron (se trataba de una tienda, no de un banco, por lo que el curso del cambio debió de ser bastante peor) por ¡10.000 Forints!, es decir, 250 Forints por cada Euro.
Pasado el mediodía, un cierto apetito nos comenzaba a acuciar, por lo que aprovechamos el paso por un pequeño lago cerca de Zalaszentmihaly, en la carretera secundaria nº 75, para sacar nuestras preciadas compras de sustento adquiridas en Austria, y, bajo unos frondosos tilos, comer con fruición unos deliciosos bocadillos.
Tras un corto paseo para desentumecer las piernas, ya nos dirigimos hacia Kestzhely, la capital del lago Balaton, que para mí tenía los recuerdos de la estancia durante una semana en el año 1976, cuando Hungría estaba muy en ciernes de la moderna nación en que poco a poco va convirtiéndose. Visitamos el lago, paseamos en torno a él, nos hicimos unas fotos frente a los tradicinales balnearios, visitamos el Palacio de los Condes Festetics (véase reseña en la introducción de este post) y bordeando el lago por el sur, alcanzamos su costa Este, donde comenzó la autopista M-7, con muy poco tráfico, aunque abundante control policial mediante radares (la velocidad máxima para circular por autopista en Hungría es de 130 kms/h), de forma que antes de las cinco de la tarde nos hallábamos en las cercanías de Budapest.
Y ahí empezó nuestra zozobra, porque la circunvalación que dicen existe no estaba habilitada y el navegador nos dirigió por el centro de la capital, que se hallaba, toda ella, en obras. Congestiones y atascos que nos entretuvieron más de una hora. ¡Y estábamos a 300 y pico kilómetros de la frontera de Ucrania por Zahony!
Una vez escapados de la odiosa retención, el recorrido hacia Ucrania por la autopista M-3, hacia el nordeste, fue bastante cómodo, aunque con la continua anécdota de que nuestro navegador ni siquiera tenía controlada la autopista, de forma que continuamente nos indicaba giros y salidas que eran imposibles.
Los últimos 50 kilómetros antes de Ucrania, por la carretera 4 (ya no autopista) resultaron bastante cómodos, por lo que llegamos a la frontera de Zahony poco antes de las 7 de la tarde.
Los trámites fronterizos y aduaneros de salida de Hungría fueron cortos, por lo que al cruzar el puente sobre el río Tizsa --divisoria fronteriza-- nos prometíamos un rápido progreso por laa frontera y aduana ucraniana.
(El puente sobre el Tizsa, entre Zahony y Chop, la frontera Hungría-Ucrania)
No había ciertamente en la entrada a Ucrania demasiados coches a la espera, unos treinta, pero la pérdida de cuarenta y cinco minutos resultó inevitable, de manera que eran las 19'45 horas Gmt. cuando penetrabamos en Ucrania, y ya sabíamos que en este país el reloj señala una hora más que en el resto de Europa occidental (excluidos Reino Unido, Portugal, Canarias, Madeira y Azores), de forma que, al tiempo que nos anochecía --era un 4 de agosto, pero estabamos ya a unos 3.000 kms. de España, hacia el Este-- nos percatamos de que nuestro propósito de llegar a pernoctar hasta Ivano-Frankivsk, podía ser una aventura.
Nuestros amigos nos esperaban para cenar en el complejo turístico de uno de ellos en el que siempre nos alojamos, pero hubimos de convencerles de que por lo menos íbamos a demorar unas tres horas y media.
Fue un error por nuestra parte continuar el viaje, y bien pudimos (y debimos) quedarnos a dormir en cualquiera de los coquetos hotelitos que hay en Uzhgorod o en Mukachevo, pero nuestra audacia nos llevó a adentrarnos, ya de noche, en las llamadas carreteras ucranianas, que en muchos tramos son cual barrancos asfaltados, con muchísimas curvas, camiones a los que resulta imposible adelantar, líneas continuas en el centro de la calzada de más de cinco kilómetros en ocasiones, y muy mala visibilidad, pues las pinturas de arcenes --si los había- eran tenues y los "ojos de gato" y salva-raíles no estaban en casi ninguna parte.
Pero ya nos habíamos hecho el ánimo, y cuando era casi la medianoche ucraniana, comprobamos que aún nos faltaban 150 kilómetros hasta el destino, lo que implicaba, por el estado de la carretera, un viaje de al menos dos horas más.
Progresando como podíamos, superando el cansancio después de tantas horas al volante (nuestras posaderas semejaban piedras y nos dolían), pasado el cruce de Striy en la carretera ucraniana M-50 (de la frontera de Chop hasta Lviv), cruzamos Dolyna y llegamos a Kalush, poblaciones conocidas, pero en ésta última, la falta de indicaciones, nos llevó a confundirnos de carretera y nos adentramos por una vía en mucho peor estado, sin indicación alguna, hasta que después de unos 40 kilómetros, se anunció la proximidad del río Dniéster, pero con un gran anuncio en reflectante advertía del peligro de que el puente sobre el río ¡estaba cortado!. ¡Menos mal, porque por poco navegamos esa noche por el sombrío Dniéster!
Vuelta atrás, hasta el cruce de Kalush en el que nos habíamos confundido, donde comprobamos lo fácil que era irse por la ruta equivocada, aunque como solamente nos faltaban 25 kilómetros para el destino final, aún los recorrimos con resignación, llegando a nuestro hotel ¡a las 3 de la madrugada!
El dueño del hotel, nuestro gran amigo Yaroslav, había organizado que se nos diera algo de cena a nuestra llegada, y allí estaba luchando contra el sueño la encargada, que nos preparó un plato de fiambres y charcutería, con unas cervezas, y todo lo engullimos con voracidad, para meternos en la cama casi inmediatamente.La gran llanura húngara nos había llevado a la "gran aventura carreteril ucraniana".
Mi esposa y yo nos conjuramos para no repetir la osadía nocturna, aunque... conociéndonos... ¡Experiencias viajeras!
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA