THE MONUMENT VALLEY, ARIZONA, USA

THE MONUMENT VALLEY, ARIZONA, USA
La magnificencia del paisaje en The Monument Valley, la belleza del entorno, las reminiscencias de un pasado de tantos y tantos viajeros que cruzaron el Far West, protagonizando aventuras míticas entre las tribus indias y buscando un futuro mejor...Y al igual que esa ruta invita a seguir hasta más allá del horizonte, hasta el infinito, el Monument Valley, suscitando mil experiencias viajeras y recuerdos, se convierte en el icono de este blog que pretende rememorar las emociones y experiencias del conocimiento de nuevas tierras, nuevas culturas y nuevas gentes. Sin descartar que invada la nostalgia evocando vivencias personales de épocas ya pasadas pero nunca olvidadas.

lunes, 1 de octubre de 2018

Periplo estival 2018.- Del Mediterráneo al Estrecho de Malaca.-VIVENCIAS EN MALASIA Y SINGAPUR (11-4)


XIII.- ÚLTIMOS DÍAS EN LANGKAWI Y SALIDA HACIA SINGAPUR (11-4)
La legendaria Pulau Dayan Bunting (Isla Princesa Embarazada)
Todos los bellos lugares parecen tener detrás una leyenda, que los convierte en más interesantes y dignos de recuerdo. Literalmente, el nombre de la isla significa “Isla de la soltera embarazada”. Esto proviene de un precioso cuento cual leyenda, haciendo que la isla sea más mística y sorprendente al mismo tiempo. 
La historia de la isla comenzó cuando una bella y encantadora princesa Mambang Sari se enamoró del príncipe Mat Teja desde el momento en que le vió. Mat Teja se reunió con la princesa en el lago y él quedó prendado de su belleza. Recibió consejos de un hombre anciano y Mat Teja finalmente consiguió ganar el corazón de Mambang Sar. Viviendo felizmente en la tierra, Mambang
Sari dio a Mat Teja un hijo. Sin embargo, sus felices momentos no fueron muy duraderos y su bebé murió después de un corto tiempo.  Bajo un traumático y tremendo dolor, Mambang Sari decidió dejar a su hijo que descansara en paz en el lago. Al mismo tiempo ella bendijo a todas las mujeres infértiles y sin hijos para que se convirtieran en fértiles si se bañaban en el lago.
Así es como la isla tomó su nombre y, se crea o no, hay bastantes pruebas de esa historia. En cierta esquina, se puede ver la isla pareciendo una mujer embarazada de 6 a 7 meses. Algunas gentes pueden tomar esa coincidencia como un fenómeno de la naturaleza, pero así es como ha quedado establecido el vínculo entre la isla y su nombre.
Alcanzar la isla y actividades
Llegar a Pulau Dayang Bunting no es difícil desde Langkawi. Basta hacer alguna reserva telefónica a cualquier agente de excursiones que organice viajes a la isla.
El viaje en canoa dura unos quince minutos y la visita a la isla es muy interesante.
(De informaciones turísticas)
…
Queríamos aprovechar nuestra estancia en Langkawi para disfrutar de todos los lugares y paisajes con que nos obsequiaba la naturaleza feraz y encantadora de los parajes de la zona, y por eso, aprovechamos el buen servicio de una agencia instalada en nuestro propio hotel Adya, para hacer una excursión a la isla de la Princesa Embarazada. 
Se nos recogió en el propio hotel y desde el puerto de Kuah, cerca de la terminal de ferries, salimos en una canoa potente, que a gran velocidad cruzó en unos quince minutos el mar hasta la isla, en la que recorrimos una zona de merenderos y pasamos a la cercana, en la que una larga pasarela junto al mar llevaba a la zona de acceso al lago, y vislumbramos muy bellas zonas de bosques y junglas, con el mar debajo, y la figura de la mujer embarazada, todo ello envuelto en el gorjeo de miles de pájaros y el revoloteo de águilas y otras especies marinas. 
Una maravilla. 
Después de un buen descanso vespertino, por la noche acudimos al restaurante
Wonderland, bastante cerca de nuestro hotel, en el que un simpático dueño de ascendencia filipina nos atendió y brindó deliciosos pescados al grill, que, eliminados los picantes, degustamos con placer. ¡Ah! Y bebiendo cerveza, lo que no dejaba de ser un acontecimiento.
Al siguiente día teníamos decidido cerrar nuestro ciclo de visitas acudiendo a la playa Cenang, al sudoeste de la isla Langkawi, pero el día amaneció nuboso y nos hizo dudar sobre la conveniencia de desplazarnos hasta esa playa. 
No obstante, nos atrevimos, y encontramos una gran playa de arena blanca, con muchos puestos para windsurfing y kitsurfing, y flanqueada por un paseo junto a las instalaciones hoteleras de muy buen aspecto, probablemente las mejores de la isla para disfrutar de relax absoluto en la playa. 
Pero el día se fue torciendo, porque comenzó a llover, cada vez con más
intensidad y se nos frustró la visita, y hubimos de volver al hotel, hasta que cesó el meteoro y llegó de nuevo la hora de la cena, en la que regresamos al mismo restaurante y seguimos gozando de los buenos pescados que ofrecía. 
Era ya nuestro último día de estancia, ya que el día siguiente teníamos previsto viajar a Singapur en un vuelo a primera hora de la mañana, por lo que desde el mismo hotel reservamos un taxi para las 6’45 am y que nos llevara al aeropuerto. 
El taxi nos recogió con puntualidad y pasadas las siete de la mañana ya
estábamos en el pequeño pero coqueto aeropuerto internacional de Langkawi, en el que realizamos el check-in con facilidad en la compañía AirAsia. 
El vuelo demoró su salida hasta casi las diez de la mañana, pero como íbamos a tener toda la mañana para alcanzar Singapur, no nos agobiamos. 
Estábamos más que interesados en comprobar personalmente durante tres días las maravillas que se nos habían contado de Singapur. 
Adelanto que no nos sentiríamos decepcionados, ni mucho menos.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

sábado, 29 de septiembre de 2018

Periplo estival 2018.- Del Mediterráneo al Estrecho de Malaca.-VIVENCIAS EN MALASIA Y SINGAPUR (11-3)



XIII.- LOS MANGLARES Y EL MAR DE LANGKAWI (11-3)
Asentado en un entorno escarpado, casi mágico, de salientes de piedra caliza que emergen abruptamente del tranquilo mar de Andamán, el manglar de Langkawi es una verdadera red intrincada de corrientes y grutas ocultas que alberga cientos de especies de fauna y flora endémicas de la jungla.
Entre estas, las más interesantes son el milano brahmánico y las enormes águilas pescadoras que anidan en los altos riscos. Una de las mejores maneras de descubrir este mundo de manglares al que no se puede acceder normalmente es apuntarse a los paseos regulares en bote que hay a su disposición.
El momento más interesante en cualquier excursión por los manglares es
cuando se da de comer a las águilas. El barquero lanzará comida al agua cerca del bote y esperará a que estos enormes pájaros den vueltas sobre sus cabezas y desciendan en picado para comer.
Las excursiones por los manglares pueden incluir rutas de senderismo por la jungla, exploración de cuevas, visitas al pueblo, chapuzones cuando la marea está alta y exploraciones guiadas de la flora y fauna del manglar. Decida qué ruta se ajusta mejor a usted antes de hacer la reserva. 
El embarcadero para iniciar esta excursión está a solo 15 minutos al norte de la ciudad de Kuah. 
(De informaciones turísticas de Malasia)
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El manglar es un área biótica o bioma, formada por árboles muy tolerantes a las sales existentes en la zona intermareal cercana a la desembocadura de cursos de agua dulce en latitudes tropicales y subtropicales. Así, entre las áreas con manglares se incluyen estuarios y zonas costeras. Tienen una gran diversidad biológica con alta productividad, encontrándose muchas especies de aves como de peces, crustáceos, moluscos y otras. 
Su nombre deriva de los árboles que los forman, los mangles, el vocablo mangle (de donde se deriva mangrove en alemán, francés e inglés) proviene de una voz caribe o arahuaca, quizá guaraní y significa árbol retorcido. 

Normalmente se dan como barrera debido a motivos de desarrollo, cuando la costa ha sufrido una rápida erosión. También sirven de hábitat para numerosas especies y proporcionan una protección natural contra fuertes vientos, olas producidas por huracanes e incluso por maremotos. 
Los manglares son biotopos (conjuntos de hábitat) tropicales y subtropicales, hábitats anfibios (con características acuáticas y terrestres), localizados en la zona intermareal (entre pleamar y bajamar), de costas protegidas o poco expuestas -golfos y ensenadas, bayous, marismas y estuarios o desembocaduras de ríos- con fondos blandos (de arenas, limos o arcillas, nunca rocosos) y que reciben periódicamente agua dulce por escurrimiento. Los manglares están caracterizados por la

predominancia, en un sitio dado, de unas pocas
especies de una cohorte de 20 géneros y 54 especies de árboles (mangles) pertenecientes a muy diversas familias (16), a las cuales se asocian muchas otras especies de plantas herbáceas y leñosas; todas ellas poseen en común la propiedad de tolerar condiciones extremas de salinidad y bajas tensiones de oxígeno en aguas y suelo, para lo cual han evolucionado adaptaciones especiales fisiológicas o anatómicas. 
Los manglares desempeñan una función primordial en la protección de las costas contra la erosión eólica y del oleaje. Poseen una alta productividad, alojan gran cantidad de organismos acuáticos, anfibios y terrestres; son motores generadores de vida, como hábitat de los estadios juveniles de cientos de especies de peces, moluscos y crustáceos. También son el hábitat temporal de muchas especies de aves migratorias septentrionales y meridionales. 
(De Wikipedia y otras fuentes)
…

El  segundo día completo de nuestra estancia  en Langkawi decidimos realizar la excursión por los manglares y playas del norte de la isla, y, por medio de un buen servicio que se ofrecía en nuestro hotel Adya, reservamos para la visita a la zona del Klim Karst Geoforest Park, en torno a río Klim y cerca del Langkawi Nature Park. 
La excursión era a un precio razonable (comida ligera incluida), y al filo de las nueve y media de la mañana un microbús nos recogió en el hotel y junto con otras personas nos llevó hasta las cercanías de Pulau (isla) Anak Kula, donde una buena organización nos fue distribuyendo entre las muchas barcas (más bien lanchas rápidas con toldillo protector) que había en el amplio embarcadero. 
Al poco de salir, la barca tomó una considerable velocidad de navegación hasta
detenerse en el centro del río, donde el guía, simpático, educado y en un inglés más que correcto, nos fue explicando los propósitos de la excursión, con las recomendaciones de rigor, como no desposeernos de los chalecos salvavidas y permanecer sentados y agarrados a los puntos de sujeción, cuando la lancha navegase (e iba a hacerlo a gran velocidad). Recorriendo el río llegamos hasta mar abierto, en un punto en el que había jóvenes practicando el snorkel y en el que nos deleitamos echando trozos de pan a los miles de coloristas peces que por allí nadaban.


Hasta hubo algunos que se lanzaron al agua para tomar un baño, y dijeron que el agua estaba demasiado caliente. 

Concluida esta primera aventura, y cuando ya vislumbramos las blancas arenas de las playas cercanas, la nave se desplazó a mucha velocidad bordeando la costa, para adentrarse por el río y seguir mostrándonos las bellezas de los manglares, llegando a un punto en el que se aproximó tanto a una zona en la que había centenares de monos, que varios de estos saltaron a nuestra barca, con gran susto para bastantes viajeros, y se pasearon por toda la canoa, hasta que les dimos en nuestra propia mano unos cacahuetes sin pelar y que los macacos cogieron cuidadosamente con su manecitas de la palma de nuestra mano, los pelaron con los dientes y los engulleron. Experiencia única y para recordar.

Pero el tiempo quería recordarnos que estábamos en Malasia y que las lluvias en toda ella, y más en esta zona tropical, era muy habituales, por lo que comenzó a caer una buena agua, y la lancha se aproximó a una zona de servicios, con piscifactoría (mil variedades de peces de toda clase), servicios y restaurante, en el que nos sirvió una frugal comida, con una ensalada de la zona, arroz algo picante con pescado y ensalada de frutas, más un zumo. Lo engullimos de mil amores. 
Y siguió la excursión, recorriendo los meandros del río Klim, y deteniéndose
para contemplar el vuelo de las águilas sobre nuestras cabezas. en preciosa visión.

Seguidamente nos dirigimos a la Cave ot Bats, en la que, alumbrándonos con linternas y en el más absoluto silencio, pudimos ver cientos o miles de murciélagos colgados del techo, lo que a más de una de las mujeres de la expedición creó algún o bastante desasosiego. Todo ello con la salida por pasarelas al manglar y a la tupida jungla. 
Regresamos por el río otra vez a la mar abierta y zona de las playas blancas, en la que se pudo tomar el baño, en medio de un sol inmisericorde y una arena que ardía. Buena ocasión para refrescarnos sorbiendo el delicioso jugo de un coco.
Con los guías al terminar la excursión
Allí acabó la excursión y unas furgonetas nos devolvieron al hotel hacia media tarde, a tiempo de darnos una buena ducha y descansar, además de entretenernos viendo cómo la seguridad y la policía custodiaban el establecimiento, por la estancia del ministro malayo, que supimos después era el equivalente a ministro del interior.
Para rematar la jornada, las mujeres de nuestro grupo quisieron ir al mercado de noche (night market), no muy lejano, pero en el que comprobamos que se vendía comida muy popular,  casi toda muy picante, así que casi ni cenamos.
Pero después del maravilloso día de excursión por los manglares, lo que el
cuerpo nos demandaba era acogernos a la cómoda cama, a pesar de que al alba volvería a sonar la oración del muecín desde la mezquita.
Malasia, y Langkawi en especial, nos estaba cautivando.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA
Galería de imágenes 













































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































jueves, 27 de septiembre de 2018

Periplo estival 2018.- Del Mediterráneo al Estrecho de Malaca.-VIVENCIAS EN MALASIA Y SINGAPUR (11-2)



XII.- PRIMERAS VISITAS EN LANGKAWI (11-2)

“Alejado de la costa de Kedah hay un grupo de 99 islas que ofrecen lo mejor de muchos mundos: hermosas playas, una infraestructura de primer orden, manglares ricos en flora y fauna, tiendas superbaratas y libres de impuestos y leyendas fascinantes.
Hay una leyenda antigua en Langkawi que está entretejida en su historia. Pregunte a cualquier persona de la isla acerca de la trágica historia de una joven y hermosa dama llamada Mahsuri y le contarán un cuento de amor, celos y una maldición que ella echó sobre la isla para que perdurase siete generaciones.
Hace tiempo que ha desaparecido la séptima generación de habitantes de Langkawi, pero la gente del lugar aún cree que la prosperidad y las ventajas de las que las islas disfrutan actualmente y el final de la maldición no son meras coincidencias. El misticismo de esta leyenda puede sentirse en muchas partes de esta isla, especialmente en Makam Mahsuri (el mausoleo de Mahsuri), donde se dice que está enterrada Mahsuri.
A pesar de que parece estar orientada hacia el turismo, en realidad muchos de
los isleños son granjeros, pescadores y empresarios. Disfrute de sus hermosos campos y apacibles paisajes de arrozales alquilando un coche y dando una vuelta tranquilamente por la isla. Algunas de las vistas más rústicas y memorables de Langkawi se podrán apreciar al recorrer la carretera que rodea la isla.
Pasará por pequeños pueblos con casas de madera rodeadas de palmeras y niños que pedalean en viejas bicicletas mientras hacen recados. Además de experimentar el estilo de vida local, no faltan cosas que hacer en Langkawi. Acérquese al nuevo y emocionante teleférico que le llevará a la cumbre del monte Mat Cincang, la segunda montaña más alta de Langkawi, para disfrutar de las incomparables vistas de toda la isla principal y más allá.
Otros destinos populares son el Campo de Arroz Quemado (Field of Burnt Rice), las termas, Telaga Tujuh (Los Siete Pozos, del inglés The Seven Wells) y la playa de arena negra. Se organizan recorridos en barco hasta Tasik Dayang Bunting (Lago de las Doncellas Embarazadas, del inglés Lake of the Pregnant Maiden), Gua Cerita (la Cueva de las Historias, del inglés Cave of Stories) y Gua Langsir (la Cueva de las Cortinas, del inglés Curtain Cave).
Para pasar un momento más íntimo con la naturaleza, váyase de excursión por el primitivo bosque pluvial que abarca la mayor parte de Langkawi o dé un paseo en barco por los manglares. También tendrá oportunidad de practicar buceo, o de jugar una partida de golf en alguno de los centros turísticos de 5 estrellas. Langkawi también tiene un mundo sumergido, con un túnel subterráneo que se extiende a lo largo de un acuario gigante que ha recibido críticas entusiastas.”
(De Turismo de Malaysia y otras fuentes)
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"Suspendido sobre la jungla o sobre rocas de 550 millones de años de antigüedad, el Sky
Cab leva a una más que única experiencia. Sepa que el Sky Cab está situado en la más antigua parte del Sudeste de Asia y es el primero en surgir sobre un antiguo estuario. Llega a poner la carne de gallina.
La estación base está situada en el bosque al pie de la montaña Machincang. Desde allí, los visitantes son elevados a la bella montaña Machicang por el telecabina. El trayecto es una excitante experiencia y además se puede visionar la flora y la fauna que hay en los alrededores.

Una parada intermedia del telecabina permite el acceso a  tres verticales acantilados situados al este y a una bella vista de 360 grados. El trayecto desde la estación base hasta la estación media cubre una distancia de 1.700 metros y después de esa estación hay una elevación de 650 metros sobre el nivel del mar. Los visitantes pueden disfrutar de la panorámica sobre la isla principal y las de los alrededores.
Subiendo unos 708 metros, se pueden alcanzar dos plataformas o miradores de la cima del monte Machincang, sorprendiendo las increíbles vistas de las islas y del sur de Tailandia."
(De la información turística de Langkawi)
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Después de la primera noche de descanso en Kuah (pese a que a las seis de la madrugada volvió a sonar por el hotel el muecín con su rezo en la mezquita), un desayuno muy abundante en self-service (claro es que sin alcohol ni productos del cerdo) nos nutrió adecuadamente para emprender nuestro primer día de conocimiento de la isla de Langkawi.
A las 9’30 de la mañana ya nos recogió en el hotel, Dean, el taxista, quien nos llevó primeramente al puerto de Kuah, y concretamente al jardín en el que se halla la enorme estatua del águila de Langkawi, donde hicimos muchas fotografías; y a continuación seguimos por la parte sudeste de la isla, deteniéndonos en el templo hindú Lucky Temple Wat Koh Wanaram, que visitamos, y después el taxista/guía nos condujo al Thean Hou Temple (budista), en el que comprobamos cómo gentes de diversas etnias y procedencias (algunos turistas occidentales) se sometían a sesiones de meditación con unos monjes budistas. 
La siguiente parada fue en el Langkawi Nature Park, en el que se ofrecían unas sugestivas excursiones por los ríos y manglares, que decidimos dejar para el siguiente día.

Siguiendo la carretera (bien asfaltada, por cierto) que se dirige al norte, tuvimos nuestro primer encuentro con los monos, que se hallaban en uno de los costados de la vía, y que intentaban acercarse a nosotros, probablemente en busca de alimento.
Así, alcanzamos la costa norte, en la que vislumbramos los lujosos complejos turísticos allí instalados, y dos o tres grandes playas de arena blanca. 
Pero nuestro principal destino iba a ser el Machingchang Cambrian Geoforest Park, de 4.274 hectáreas, de una belleza sorprendente por lo exótico de sus bosques y la tupida jungla, y llegamos al pie de la estación del Langkawi cable car, atracción que no podíamos perdernos. 
Había mucha gente, aunque en unos diez minutos pudimos acceder a una de las telecabinas, y comenzamos a embelesarnos con las maravillosas vistas de la jungla y los bosques, con las águilas revoloteando cerca de nosotros, y cada vez vislumbrando a través del valle el mar azul y algunas de las islas. 
En unos quince minutos, la cabina llegó a la primera plataforma y mirador, en la que ya era obligado detenerse para hacer fotografías y gozar de tanta belleza. Y desde allí salía una escalera que llevaba al mucho más alto Sky bridge, al que
por mor de mi artrosis de rodilla (¡ay, los años!) desistí subir, aunque las jóvenes mujeres de nuestro trío allí fueron y quedaron maravilladas. 
Al regreso en el telecabina, visionamos una versión diferente del paisaje, y cuando llegamos a la estación base “nos” obsequiamos con unos deliciosos jugos (smoothies”) de mango, papaya y fresa, pasando a continuación a las atracciones con escenas figuradas, donde cayeron bastantes fotografías. 
Ya era el principio de la tarde, y proseguimos el regreso hacia el sur, deteniéndonos en las zonas de playa de Langkawi Lagoon, para arribar al hotel alrededor de las cinco de la tarde. 
Tomamos un refrigerio y acudimos a la zona comercial de Kuah para encargar lavado de prendas en una de las lavanderías y comprar “tiritas” para alguna que otra ampolla en el pie, en una bien nutrida farmacia, hecho lo cual se impuso una buena ducha y la visita a la piscina (las mujeres “inspeccionaron” más),


y mientras aguardábamos para irnos a cenar comprobamos que se había desplegado un amplio dispositivo de seguridad, con muchos policías y todo el personal de servicio del hotel atento. Alguien importante iba a llegar…

Y así fue, porque vimos arribar con toda su pompa a un ministro malayo y su séquito de guardaespaldas y mujeres, que intuimos tendrían reservadas las suites de la plata superior del edificio. 
No obstante, la vida en el hotel continuó igual, y al anochecer salimos para volver a la zona de restaurantes, en la que volvimos cenar un pescado a la brasa, con unas sabrosas gambas fritas, y las consabidas cervezas frías, todo ello devorado con fruición, después de tan activa jornada.
El primer día de estancia en Langkawi no hubiera podido ser más interesante.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA